Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.

Los Cínecos



PROGRAMACIÓN AÑO 2014

La Llave

Viernes 19 de Diciembre
en el Teatro Independencia


Titulo Original: "La Chiave" (1983)

Dirigida por Tinto Brass; con Frank Finlay, Stefania Sandrelli, Franco Branciaroli, Barbara Cupisti, Armando Marra y otros.
Música: Ennio Morricone

Un matrimonio celebra su vigésimo aniversario de boda en la década de los cuarenta. En el transcurso de una conversación descubren sus respectivos diarios íntimos. En ellos se especifican sus más intensas pasiones y sus más inconfesables fantasías sexuales. Basada en una historia del premio nobel japonés Junishiro Tanizake, "La Llave" levantó una enorme polémica por su alto contenido erótico.

Una de las obras maestras del gran erotómano italiano Tinto Brass. Luego de filmar "Calígula", Brass dejó de lado el cine convencional, y se dedicó de lleno al erotismo fílmico mediante títulos como La chiave (1983), Miranda (1985) y Capriccio (1987), que se recreaban en la exhibición de desnudos, con el propósito de fustigar, hedonismo mediante, la hipocresía social y la censura imperantes en el resto de los filmes comerciales.

En 1988, Brass le confesó a la revista Ciak que “el erotismo es sobre todo un hecho de lenguaje, un significado, una forma. Y para alguien que, como yo, trabaja con problemas de lenguaje, está claro que el erotismo es un argumento extremadamente estimulante. Es más, el gusto por la provocación es una ganzúa para violentar la caja fuerte de esta cultura herrumbrosa. Conseguí hacer La Chiave veinte años después de haber comprado los derechos del libro, gracias a que el productor Giuseppe Bertolucci aceptó hacerla, y a Stefania Sandrelli, que por su forma personal de transgredir dijo ¿por qué no? En ningún caso reniego de nada de lo que he hecho en el cine, a excepción de no haber sacado definitivamente mi crédito de los filmes que me fueron quitados de las manos, Salón Kitty y Calígula, que no pude montar. El montaje es para mí una función muy creativa e importante. Suelo rehacer los filmes en el montaje de un modo muy personal. Allí me olvido de todo lo que escribí en el guión, de las intenciones de las tomas, y razono sólo con lo que la película me comunica, a nivel de emoción, de sensación”.

Esta es una parte de la banda de sonido, de Ennio Morricone:


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