Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.
Dirigida por Robert Enrico; con Alain Delon, Lino Ventura, Joanna Shimkus y Serge Reggiani
Un clásico film de culto. Tres amigos de espíritu aventurero; Manu, Roland y Laetitia, parten al Congo en busca de un avión hundido con un tesoro oculto, y son perseguidos por un grupo de mercenarios que también van en busca del del mismo. Pero más allá de la cruda sinopsis argumental lo que desprende esta película es una dulce melancolía por una forma de hacer, entender y disfrutar el cine que ya se ha perdido casi completamente. Cine puro de aventuras sin mayores efectos especiales que el de la amistad, el amor y el compañerismo. Una película inmensamente popular en su momento y que marcó una época, magistralmente interpretada por la insuperable dupla de Alain Delon y Lino Ventura, ambos en su mejor momento, más el aporte de una exquisita Joanna Shimkus en el especial papel de Laetitia, personaje del cual se enamorara toda una generación.
Ver trailer:
Aquí va el leit-motiv de la película, interpretado por Alain Delon: "Laetitia":
Al igual que el año pasado, hemos compilado en un CD la música de algunas de las películas que hemos proyectado durante el año para compartirlo con todos nuestros amigos, los que apoyan nuestro ciclo de cine y los que visitan nuestro blog.
¡Felices vacaciones! Nos veremos de nuevo en Marzo de 2010
Para ver y descargar el CD del año 2009, cliquea en la imagen de nuestro gurú Jeff Lebowski -the "Dude"- escuchando nuestra música en su auto:
Dirigida por Vittorio De Sica; con Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Aldo Giuffrè.
El maestro indiscutible del neorrealismo italiano nos presenta tres historias en una sola película, cuyas protagonistas son mujeres: Adelina, Ann y Mara. Los tres episodios son situados en un ambiente popular. El primero y tercero son de tono burlesco, y afirman su relato en el dominio de la mujer italiana, apasionada, sensual, y en el varón, obnubilado en su papel de seductor. El segundo episodio en cambio es de corte dramático, inspirado en un relato de Alberto Moravia. Oscar en 1964 a la mejor película extranjera y premio al mejor actor extranjero de la Academia Británica para Marcelo Mastroianni.
La primera historia es la de un matrimonio napolitano que sobrevive gracias al trabajo de la mujer (Adelina), que se dedica a la venta callejera de tabaco de contrabando, mientras el marido (Carmine) se encuentra a gusto en el paro. Una multa debida a la ilegalidad del negocio desencadena una serie de acontecimientos que llevan a la esposa a concebir un hijo cada quince meses, al objeto de evitar la cárcel.
El segundo relato está protagonizado por una mujer (Anna) adinerada y caprichosa, residente en Milán, casada con un empresario adicto al trabajo, al dinero y al éxito, que la tiene mimada pero descuidada. Dispone de un nuevo Rolls y de un amante a la medida (Renzo), que la entretiene temporalmente.
El tercer relato, situado en Roma, cuenta la historia de una prostituta independiente (Mara). Al ser vista desde la terraza por el nieto de los vecinos, un estudiante de cura, éste se obsesiona con ella hasta decidir abandonar su vocación. A petición de la abuela de éste, Mara hace una promesa de castidad durante dos semanas para implorar que el seminarista rectifique su decisión. Entretanto llega a su casa el cliente Rusconi, solvente y enamorado de ella. Ante él, Mara hace el célebre número de striptease (elegante, sexy e irónico), que ha quedado en la antología de la historia del cine.
La triple historia enlaza un hilo argumental que el director trata con cariño, sutileza, ironía y humor de la mejor calidad. Las tres historias son, de hecho, tres versiones de una sola realidad: la fuerza de la mujer, práctica y decidida, frente a las ilusiones y fantasías seductoras de los hombres.
Aquí la belleza espectacular de Loren y su enorme talento como actriz se brindan en un triple homenaje creado por hombres que la adoraban. Desde el siempre admirable Vittorio De Sica al último guionista, desfilan personajes del teatro, la literatura y el cine que se entregaron de lleno para formalizar estas tres joyas de alta y ligera comedia, tres arquetipos femeninos que en manos de la Loren rompen todos los esquemas. El propio Mastroianni no duda en servir a su gran amiga como mero partenaire sumiso de la diva en los dos primeros episodios, para ponerse a su altura en un brillantísimo ejercicio de comedia de interiores en la última historia.
La música de Trovaioli es espléndida, perfectamente encajada en el ambiente de cada historia. Y, además, el maestro se da el lujo de componer un personaje junto a la divina Sophia en el segundo episodio.
Verdadero homenaje a las mujeres que dominan el mundo con su habilidad, su belleza y su capacidad de entrega para cualquier misión en la que crean. El maestro De Sica une las historias con amplias, generosas panorámicas sobre los tejados de las diversas ciudades: el alma del pueblo está presente con su candor y su sencillez, su manera de sobrevivir a todos los embates del destino. De esta manera aprovecha la ocasión para presentar Nápoles, Milán y la magnífica plaza Navona, de Roma, vista siempre desde lo alto, con ojos de ángel. Y todo, diáfano, divertido y a la vez profundo en el marco inigualable de una aparente comedia ligera, en una perfecta síntesis dramática de la comedia bufa y el punto irónico popular.
Ver trailer: (lamentablemente está en inglés; no hemos conseguido uno en italiano)
Dirigida por Henri-Georges Clouzot; con Yves Montand, Charles Vanel, Peter Van Eych, Folco Lulli, Vera Clouzot, Antonio Centa. Guión: Henri-Georges Clouzot y Jerome Geromini, basado en la novela de George Arnaud. Música: Georges Auric Duración: 141 minutos
"Me crié en Texas. De niño veía a los hombres marchar a estos trabajos y no volver. Y los que lo hacían, volvían con el pelo blanco y las manos temblorosas, como los viejos. Ustedes no saben qué es el miedo, pero ya lo verán. Y es contagioso como la peste. Y una vez que lo tienen, es para siempre. Adiós chicos. Buena suerte."
Obra maestra del cine francés, escrita y dirigida por Henri-Georges Clouzot (el Hitchcock francés). Está considerada como la mejor o una de las dos mejores obras del autor.
Narra la historia de un grupo de desplazados de todo tipo, que se refugian en una pequeña localidad sudamericana paupérrima, repleta de delincuentes y prófugos, a la espera de encontrar un trabajo. Cerca de allí se encuentra una empresa norteamericana que explota un campo de pozos petrolíferos. El incendio de uno de ellos obliga a la empresa a planear una operación destinada a sofocar el incendio con una carga de nitroglicerina que mueva una masa suficiente de tierra para ahogar el fuego. El explosivo se encuentra a gran distancia del lugar del siniestro, y para realizar el transporte, convocan a los interesados en asumir los enormes riesgos de la misión a cambio de una buena suma de dinero. Entre los que se presentan eligen a los cuatro que de modo más patente carecen de familiares y amigos que puedan hacer reclamos en caso de que vuelen en pedazos.
El viaje, lleno de incidencias, se convierte en una odisea de suspense que sumerge al espectador en una pesadilla de incertidumbre, tensión y angustia. La conversación entre las dos parejas de conductores desvela progresivamente la profundidad de las heridas personales, el miedo que soportan, la soledad que padecen, la tragedia de sus historias y la desesperación en la que viven.
La combinación de las penurias del viaje y el desarraigo de los personajes crea un clima terrible, de intensidad y sinceridad inimaginables. La fotografía, de un realismo desgarrado y directo, alcanza cotas magistrales de expresividad. La música, de Georges Auric, aporta un crescendo sobrecogedor que intensifica las sensaciones de horror y compasión. Las interpretaciones de Yves Montand y Charles Vanel son soberbias.
Henri-Georges Clouzot es un genio de la sencillez; la cámara nos muestra siempre lo que tiene que ser visto pero sin llamar la atención. Ahora bien, nos describe las cosas de una manera que las podemos sentir: el barro y la suciedad en las calles, la desesperación, la pobreza, la tensión de llevar una carga de nitroglicerina, donde el menor error significa la muerte. La esposa del director Vera, en su papel de Linda (la novia de Mario) contrasta en el ambiente puramente masculino de la película. A lo largo del metraje, gradualmente se descubre la verdadera personalidad de cada uno de los personajes.
La filmación comenzó en agosto de 1951 (con unos cincuenta millones de francos de presupuesto) y estaba programada para una duración de nueve semanas. Se localizó en el sur de Francia, el pueblo se construyó expresamente para la película.
Sufrió numerosos problemas, uno de ellos fue la inusual temporada de lluvias de ese año. Los vehículos se atascaban, las grúas caían y los decorados se estropeaban. El director se rompió el tobillo. Yves Montand y Charles Vanel enfermaron después de filmar en una piscina de petróleo crudo y estar expuestos a vapores de gas. Se interrumpió el rodaje seis meses y se terminó en el verano de 1952.
Pocas películas han descrito de manera tan eminente el drama humano de la miseria y el tormento de los desheredados, perseguidos y excluidos.
Premios: Palma de Oro al director y una mención especial a Charles Vannel en el Festival de cine de Cannes, Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín, premio BAFTA (Academia Británica de Cine y TV) a la mejor película, la Cinta azul de Tokio a la mejor película y el premio a la mejor película del Sindicato Francés de Críticos de Cine.
Dirigida por Vittorio De Sica; con Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Aldo Puglisi. Basado en "Filumena Marturano" de Eduardo De Filippo.
Nápoles, durante la Segunda Guerra Mundial. Una bella joven llamada Filomena Maturano (Sofía Loren), que está sola en el mundo, trabaja en una casa de prostitución, ya que no encuentra otra manera de ganarse la vida. Allí conoce a Domenico Soriano (Marcello Mastroiani), más conocido como Don Mimi, un acomodado burgués, egoísta y machista.
El argumento es una historia universal que se ha dado desde siempre. En este caso la prostituta Filomena se enamora del príncipe azul, que aquí es Domenico, un mujeriego incurable que mantiene una relación de amor-odio con Filomena, de la que se aprovecha cuanto puede, utilizándola de criada de su madre, hasta que ella decide tenderle una trampa.
El film es un tour de force entre estos colosos que consiguen atraparnos en esta historia contada de forma ágil, con un guión delicioso, con unos secundarios magníficos, en los que la banda sonora de Armando Trovajoli resulta fascinante sumergiéndote en este nostálgico cuento.
Brillante obra de Vittorio de Sica, que destaca por tratar sin tapujos acerca de temas tabú: las relaciones ilícitas entre personas solteras, la triste y precaria situación de las mujeres que se veían obligadas a prostituirse para sobrevivir, la maternidad sin estar casada...
Sophia Loren destaca en el que sin dudas sea el mejor personaje de toda su extensa carrera, en un papel espléndido, lleno de fuerza, de vigor, de descaro, de ternura, de dureza, y sobre todo de lucha por conservar su dignidad como ser humano y como mujer. La confrontación entre ella y el también magnífico Marcello Mastroianni arranca chispas; la relación de esta pareja, marcada por los altibajos, las tormentas y la calma, el semiabandono de él (que siempre está viajando) y el anhelo de ella por que él se decida a casarse con ella y convertirla en una señora respetable...
Lo interesante del guión es cómo evolucionan los personajes, cómo el orgullo de ambos se enfrentará hasta ver quien es el que gana aunque en el fondo de todo los dos se aman ciegamente a pesar de que ninguno lo quiere demostrar. Sophia Loren y Marcello Mastroianni crearon una de las más queridas e inolvidables parejas de la historia del cine y -si bien siempre brillaron en las más de diez películas que protagonizaron juntos- es justo señalar que este film es una obra maestra inigualable que los retrata en su máximo esplendor actoral.
Bebiendo de las fuentes del neorrealismo, la conjunción drama-comedia funcionó y el éxito fue arrollador, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos a escala internacional de la comedia italiana. Nominada al Oscar a la mejor Película Extranjera.