Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.
Dirección: René Clément
Intérpretes: Marlène Jobert, Charles Bronson, Annie Cordy, Gabriele Tinti, Jill Ireland, Jean Gaven, Ellen Bahl y Marc Mazza.
Guión: Sébastien Japrisot, Lorenzo Ventavoli
Fotografía: Andréas Winding
Música: Francis Lai.
Producción: Serge Silberman
País: Francia
Duración: 120 min.
La esposa de un aviador es violada por un desconocido, pero por alguna razón, todas las sospechas de un crimen recaen sobre ella. René Clement arma, sobre esta inusual premisa, un thriller psicológico sorprendentemente eficaz y original. Clement, uno de los directores clave para entender la posguerra francesa, se aventura con un un producto comercial en este filme, que incluye en el reparto a un impecable Charles Bronson y a una sorprendente Marlene Jobert en el mejor papel de su carrera.
Premios:
1970: David di Donatello: David especial para Marlène Jobert.
1971: Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa
Título original: "The Shoes of the Fisherman" (1968)
Dirección: Michael Anderson
Intérpretes: Anthony Quinn, Laurence Olivier, Oskar Werner, Vittorio De Sica, David Janssen.
Guión: John Patrick & James Kennaway (Basado en la novela de Morris West)
Fotografía: Erwin Hillier
Música: Alex North
Producción: George Englund
País: EE. UU.
Duración: 162 min.
"Impagable Quinn (...) Anderson vuelca en una puesta en escena de aparente gelidez un abanico de emociones ante las que no se puede permanecer impasible." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
"Excelentes diálogos y esmeradísima dirección. Espléndido trabajo de Quinn en una historia de un Papa que intenta que la paz vuelva a ser la tónica habitual en un mundo amenazado por las armas nucleares" (Fernando Morales: Diario El País)
Basado en el best-seller de Morris West, "Las Sandalias del Pescador" es un viaje por los vericuetos y cabildeos del Vaticano, su papel en la política internacional, el largo proceso de elección del nuevo Papa, y varios cuestionamientos que no encuentran respuesta.
Desde una visión futurista de fines de los '80s, el Arzobispo Kiril Lakota es liberado después de dos décadas como prisionero político en Siberia y enviado a Roma por el padre David Telemond, donde tiene una audiencia con el Papa, quien lo nombra Cardenal. El mundo se encuentra al borde de una gran guerra, cuando el Papa muere repentinamente y debe decidirse quién será su sucesor.
Las inolvidables interpretaciones -sobre todo del gran Anthony Quinn en el papel del arzobispo Kiril Lacota, Laurence Olivier como lider político ruso y Oskar Werner en el papel de su amigo David Telemond, un brillante teólogo jesuita en conflicto con ciertos dogmas de la fe-, son acompañados por una espléndida puesta en escena,
una cuidadosa fotografía y una magnífica banda sonora.
Entre otros premios y nominaciones, fue nominada a los premios Oscar como mejor Banda Sonora y mejor Dirección artística/Decoración; nominada al Globo de Oro como Mejor Película y ganadora de dicho premio a la Mejor Banda Sonora.
Dirección: Richard Fleischer.
Intérpretes: John Hurt, Richard Attenborough, Judy Geeson.
Guión: Clive Exton, Ludovic Kennedy (basado en el libro "Ten Rillington Place" de este último)
Fotografía: Denys Coop
Música: John Dankworth
Producción: Leslie Linder, Martin Ransohoff
País: Reino Unido
Duración: 111 min.
La verdadera historia de John Reginald Christie, un asesino serial que conmocionó Gran Bretaña a finales de los años '40 y principios de los '50 -y que incluso por su culpa un hombre inocente fue acusado de asesinato y condenado a la horca, y este terrible error judicial precipitó la abolición de la pena de muerte en Gran Bretaña.
Filmado en el mismo lugar donde se cometieron los asesinatos (Rillington Place), que cambió de nombre por Ruston Close después de los notorios crímenes. La calle fue demolida en 1970 y para 1977 ya había sido nuevamente construida, ya con los nombres de Bartle Road y St Andrew's Square.
Brillantemente dirigida, 10 Rillington Place es uno de los más grandes films británicos, con un estupendo duelo interpretativo entre Richard Attenborough y William Hurt. Un film tremendamente escalofriante, sin mostrar ni una gota de sangre, pero poniendo al descubierto la cara más banal de la maldad.
Dirección: Joseph L. Mankiewicz
Intérpretes: James Mason, Danielle Darrieux, Michael Rennie, Walter Hampden, Oscar Karlweis, Herbert Berghof, John Wengraf.
Guión: Michael Wilson, Joseph L. Mankiewicz, L.C. Moyzisch.
Fotografía: Norbert Brodine
Música: Bernard Herrmann
Producción: Otto Lang
País: EE. UU.
Duración: 108 min.
Operación Cicerón probablemente no se libre de ciertos problemas “de moralidad” compartidos por la mayoría de las películas de la época, pero en lo demás es una película sobresaliente con un guión espectacularmente brillante y lleno de ingenio (la comparación con la mayoría de los guiones actuales da ganas de llorar).
Tal vez se hace un poco increíble que alguien de la extraordinaria inteligencia del personaje que interpreta James Mason pudiera haber pasado mucho tiempo trabajando como un simple mayordomo, pero obviando esto otros personajes que aparecen están (casi) a su altura: esto es lo mejor de la película, los enemigos principales del protagonista son también muy competentes, lo que mantiene la tensión hasta el final al no saber quien se llevará finalmente el gato al agua.
En definitiva, una película que pese a tratar una temática bastante manoseada, sorprende de continuo por la calidad del guión y las muy buenas actuaciones de todos los actores.
Aunque Turquía permanece neutral durante la II Guerra Mundial, sirve como punto de encuentro para espías de todas las potencias en conflicto. Alemanes e ingleses, las dos fuerzas militares más fuertes de la zona, intentan hacerse con secretos militares de sus oponentes.
Diello (James Mason) es el asistente y secretario del embajador inglés. Un hombre ambicioso que pretende lucrarse con la venta de secretos británicos a los nazis para huir posteriormente a Sudamérica.
Joseph Leo Mankiewicz partió de una historia real, que estuvo a punto de cambiar el transcurso de la II Guerra Mundial para trasladar a la gran pantalla una de las más interesantes películas del subgénero de espionaje que se hayan rodado nunca.
El hecho histórico es el conocido como “El caso Cicerón”: Elyeza Bazna, alias Cicerón, fotografió gran parte de los documentos de la embajada británica clasificados de alto secreto. Entre ellos, parece ser que se encontraban planes para la denominada Operación Overlord, o lo que es lo mismo, el desembarco aliado en Normandía. Estos documentos llegaron a manos de los espías nazis, pero los altos mandos alemanes consideraron que eran falsos; una estratagema del gobierno británico para influir en la defensa europea de Hitler.
Operación Cicerón es la última de las once películas que Mankiewicz dirigió para la Fox. El título original lo impuso Darryl Zanuck (presidente de la Fox), convencido de que introducir cualquier cifra era sinónimo de buenos ingresos en taquilla.
La película es una de las mejores de la filmografía de este cineasta, tanto por su elegante puesta en escena, como por el excelente trabajo de James Mason (que hace una perfecta composición de antihéroe con aire distinguido), como por el vibrante guión de Michael Wilson (lleno de un humor muy cínico), que en aquellos años era acusado de comunista por el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC) presidido por el desequilibrado McCarthy.
Operación Cicerón no es, desde luego, de los filmes más conocidos de Mankiewicz, de hecho ni firma el guión, ni produce la película, pero es una película que resulta tan personal como cualquiera de sus más alabadas obras maestras. (Texto extraído de Claqueta http://www.claqueta.es/1952/operacion-ciceron-five-fingers.html)
Entre otros premios, fue ganadora del Globo de Oro al Mejor Guión en 1953 y Nominado al Oscar en 1952 como Mejor Guión y Mejor Director.
Dirección: Jean Delannoy
Intérpretes: Jean Gabin, Annie Girardot, Jean Desailly, Olivier Hussenot, Gérard Séty, André Valmy, Lino Ventura.
Guión: Michel Audiard, Jean Delannoy, Rodolphe-Maurice Arlaud (Basado en la novela homónima de Georges Simenon)
Fotografía: Louis Pager (B & N)
Música: Paul Misraki
Producción: Jean-Paul Guibert
País: Francia
Duración: 119 min.
El célebre detective francés inmortalizado en decenas de novelas de George Simenon (quien en otras oportunidades ha sido llevado al cine o la televisión por otros grandes actores como Charles Laughton, Richard Harris o Sergio Castellito) se enfrenta a un peligroso psicópata, un transtornado que canaliza sus problemas en un odio desmesurado hacia las mujeres.
A lo largo de la investigación, Maigret se interna en una interesante muestra sociológica del París de entonces, donde desfila una galería de personajes urbanos de todo tipo, con sus manías y sus frustraciones cotidianas, generando situaciones no exentas de cierto humor.
Dirigida elegantemente por Jean Delannoy, un inteligente director que logra captar la atención del espectador y mantener el ritmo durante todo el metraje, con una delicada fotografía en blanco y negro y una impecable banda sonora.
Destacan por su brillante interpretación el siempre magnífico Jean Gabin,
junto a la joven Annie Girardot -en uno de sus primeros papeles importantes-, y el estupendo Jean Desailly.
En 1963 Jean Gabin volvió a interpretar a Maigret en "Maigret voit rouge" de Gilles Grangier.
Dirección: Robert Siodmak
Intérpretes: Burt Lancaster, Yvonne de Carlo, Dan Duryea, Stephen McNally
Guión: Daniel Fuchs (Novela: Don Tracy)
Fotografía: Franz Planner
Música: Miklós Rózsa
Producción: Michael Kraike
País: EE.UU.
Duración: 88 min.
En “El Abrazo de la Muerte”, Robert Siodmak repite la fórmula que con tanto éxito había utilizado en “Forajidos”: consigue un buen argumento, propio del cine negro, y escoge a Burt Lancaster, un actor al que ya había hecho debutar con la obra mencionada anteriormente, para protagonizarlo. El resultado es incluso superior, a pesar de que la primera, basada en un relato corto de Hemingway, es mucho más famosa y citada a la hora de repasar las grandes obras del género.
Argumento: Paul (Burt Lancaster) retorna a su ciudad natal tras una temporada fuera. No vuelve porque eche de menos a su familia o a sus antiguos amigos; a pesar de querer engañarse a si mismo, sus subconsciente le traiciona constantemente y revela que la verdadera razón de su regreso es recuperar a su antiguo amor (Yvonne de Carlo), que ahora tiene una relación con un peligroso gangster (Dan Duryea). Paul encuentra una manera de recuperarla, pero tendrá que adentrarse en el oscuro mundo del crimen para ello y ejecutar un plan suicida.
Como casi toda película de cine negro que se precie, “El Abrazo de la Muerte” está estructurada a base de flashbacks, los cuales Siodmak utiliza de manera brillante, con el objetivo de mantener la tensión hasta el plano final. Este recurso suele ser utilizado de manera que, al comenzar el metraje, se muestre el momento previo al desenlace, para pasar a un flashback que explique todos los antecedentes y, a continuación, se retome la acción inicial; pero en este caso, el flashback nos deja a falta de media hora para el tramo final, una muestra más de la habilidad de Siodmak, que, con su maniobra, intensifica y prolonga la incertidumbre del espectador de manera considerable.
Acción, suspense, traición y amor, envueltos en un ritmo trepidante y una trama muy elaborada, repleta de giros inesperados de guión, que en momentos la convierten en desconcertante; pero no os preocupéis, a medida que avanza el metraje, todo acaba cobrando sentido, encaminándose hacia el único final posible. Por cierto, si en determinados momentos notan algo extraño y fuera de lo normal al ver este film, no se preocupen, se llama carisma y es el que derrocha Burt Lancaster.
Por Carlos Fernández Castro (Extraido del blog Bandeja de Plata http://www.bandejadeplata.com/criticas-de-cine/13193/)
Ver escena -obsérvese a Yvonne De Carlo bailando con un joven Tony Curtis en uno de sus primeros papeles en cine-:
Dirección: Otto Preminger
Intérpretes: Henry Fonda, Charles Laughton, Don Murray, Walter Pidgeon, Peter Lawford, Gene Tierney, Franchot Tone, Lew Ayres, Burgess Meredith y otros.
Guión: Wendell Mayes, basado en la novela homónima de Allen Drury (ganadora del premio Pulitzer en 1960)
Fotografía: Sam Leavitt
Música: Jerry Fielding
Producción: Otto Preminger
País: EE. UU.
Duración: 139 min.
"Dirigida por Otto Preminger en 1962 Tempestad sobre Washington sigue siendo todavía hoy una de las mejores películas en retratar la vida política estadounidense de las más altas esferas. Con un reparto de lujo encabezado por Henry Fonda, Charles Laughton, Gene Tierney, Walter Pidgeon, Franchot Tone…
y un guión perfectamente hilvanado de principio a fin que sabe mantenernos sabiamente expectantes, el film ambientado en los años de la Guerra Fría nos adentra por los complejos vericuetos del funcionamiento de la Presidencia y el Senado norteamericanos.
La novela de Allen Drury adaptada al cine por Otto Preminger resulta edificante tanto por su forma de trasladar al espectador cómo se desarrolla el juego político en Washington, como por el ejercicio de autocrítica al sistema que representa.
La acción da comienzo cuando el presidente de los Estados Unidos (Franchot Tone) decide nombrar a Robert A. Leffingwell (Henry Fonda) como secretario de estado. La noticia causa un revuelo vertiginoso entre los miembros del Senado, que han de ratificar en este caso el nombramiento. A partir de entonces comienza una intrigante partida en la que el presidente a través del jefe de la mayoría (Walter Pidgeon) trata de reunir contra reloj los votos necesarios dentro de su partido, enfrentándose a un meticuloso, corrosivo orador y temido opositor en la figura del Senador Seabright Coley (sensacional Charles Laughton en el que fuera su último film) o a quienes desde las filas de los suyos se mantienen fieles a sus principios, como el senador Brigham Anderson (Don Murray).
Unas brillantes actuaciones que incluyen a Burguess Meredith, Lew Ayres, Paul Ford, Peter Lawford, Eddie Hodges, George Grizzard o Inga Swenson; una fotografía en blanco y negro impecable, el debate en plena Guerra Fría sobre la actitud a mantener frente a la Unión Soviética o la caza de brujas interna de comunistas;
la ácida crítica no exenta de guiños sonrientes a las contradicciones de la política, la ambición personal, la mentira consabida, la falta de escrúpulos en los métodos empleados o la utilización de la vida sexual de los políticos; y esmerados diálogos que alcanzan su culminación en la puesta en escena de la brillante oratoria de los senadores son algunos de los demás ingredientes que hacen que Otto Preminger nos sirva en bandeja con este clásico imperecedero, política en estado puro." (El texto entre comillas fue extraído de http://www.unmundodecine.com/2008/10/tempestad-sobre-washington-advise.html. Autor: José Luis Urraca Casal, Fuente: www.unmundodecine.com