
Título original: "Andy Warhol's Exploding Plastic Inevitable" (1967)
Cortometraje dirigido por Ronald Nameth; con John Cale, Angus MacLise, Gerard Malanga, Lou Reed, Nico, Ingrid Superstar. Música de The Velvet Underground.
Una pieza musical sobre un concierto de Nico y la Velvet Underground y sobre las potencias formales del cine: los colores, la velocidad, las sobreimpresiones...

Los dos años de relación entre Andy Warhol y la banda The Velvet Underground determinaron de forma significativa la relación entre el arte de vanguardia y la música rock, por eso ocupan un espacio destacado en la historia del mismo. A mediados de los años sesenta, el estudio de artistas conocido como la Factoría (the Factory) se había convertido en el epicentro de la cultura underground de Nueva York; tantos mundos distintos convergieron en la Factoría que sólo fue cuestión de tiempo para que Warhol conociera a The Velvet Underground.

Pero según parece fue el asistente personal de Warhol, Gerard Malanga, quien pondría en contacto al artista con The Velvet Underground, cuya música ya presentaba una audaz combinación entre instrumentación experimental y letras sobre los aspectos más sórdidos de los bajos fondos de Nueva York, algo que contrastaba de modo notable con el escapismo pastoril de la generación hippie coetánea.
Las extravagantes danzas improvisadas que Malanga efectuaba acompañado con un látigo en los conciertos de The Velvet impulsaron a Warhol a utilizar a la banda en unos espectáculos multimedia presentados bajo el título Andy Warhol’s Exploding Plastic Inevitable.

El Exploding Plastic Inevitable tuvo sus comienzos en un evento organizado en 13 de enero de 1966 en una cena para la Sociedad de Nueva York para la psiquiatría clínica. Este evento, llamado "Up-Tight", incluyó las actuaciones de The Velvet Underground y Nico, junto con Malanga y Edie Sedgwick como bailarines.
A veces llamado simplemente Plastic Inevitable,

Tanto para Warhol como para Nameth el EPI es una experiencia, no una idea. El ethos de la vida de estilo pop parece ser sintetizada en este deslumbrante film. Aquí, la forma y el contenido son prácticamente sinónimos, y no hay ningún malentendido con lo que vemos. Es como si la película se hubiera disparado sola y vuelto a montar en una mezcla de fragmentos y prismas. Gerard Malanga e Ingrid Superstar danzan frenéticos con la música de la Velvet Underground mientras que sus imágenes fantasmales se retuercen con creaciones de Warhol que se proyectan en una pantalla detrás.

El aspecto más interesante de la labor Nameth es el uso de la imagen congelada, en generar una sensación de atemporalidad. Stop-motion es literalmente la muerte de la imagen: somos el instante de corte de la ilusión de la vida cinematográfica - la inmediatez de la propuesta - y la imagen se queda relegada al pasado inmóvil, dejando en su lugar un aurea impregna de melancolía. Las fotos del final de Gerard Malanga, sacudiendo la cabeza en cámara lenta y la congelación en varias posiciones, crea una atmósfera fantasmal, un humor intemporal y etéreo que persiste mucho tiempo después mientras las imágenes se desvanecen.
1 comentario:
Cuando dos genios se unen, y fue el inicio de la realización artística más alla de la música!
Publicar un comentario