Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.

Los Cínecos



PROGRAMACIÓN AÑO 2014
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Serie Negra

Miércoles 30 de abril

Título Original: "Série Noire" (1979)

Dirección: Alain Corneau.
Intérpretes: Patrick Dewaere, Myriam Boyer, Bernard Blier, Marie Trintignant.
Guión: Georges Perec, Alain Corneau, basado en la novela de Jim Thompson "A Hell of a Woman" (Una mujer endemoniada).
Fotografía: Pierre-William Glenn
Música:  Gérard Lenorman
Producción: Maurice Bernart
País: Francia
Duración: 115 min.

Un vendedor a domicilio que está como una cabra (Patrick Dewaere, en una de esas interpretaciones histriónicas que no dejan indiferente), su pintoresca esposa, el cabrón de su jefe, un amigo boxeador aún más zumbado que él, una adolescente que apenas habla (una femme fatale distinta al personaje clásico del género) y la tía de ésta, que la obliga a prostituirse y que guarda una fortuna bajo el colchón, son los inconfundibles protagonistas de un universo completamente degradado y enfermo, de una historia negra negrísima de perdedores que se aferran a un clavo ardiendo.

Al ritmo del jazz de Duke Ellington, con una fotografía deliberadamente sucia y unos diálogos delirantes, con espacio para el humor absurdo y sorprendente y para la excelencia, Serie Negra resulta ser ante todo y como tantas veces -y ahí está el precioso plano final para comprobarlo- una historia de amor diferente, d´amour fou entre un peculiar vendedor maduro y una niña prostituta, pero de amor al fin y al cabo.
(Texto parcialmente extraído -sin spoilers- de http://cosasquehemosvisto.wordpress.com/2011/06/07/serie-negra-1979-de-alain-corneau/)

Un thriller impregnado de desesperanza y soledad, con personajes desesperados al borde de la tragedia -lo cual no impide que sea profundamente romántica. Todas las interpretaciones son magníficas, destacándose la magistral interpretación de Patrick Deweare. Una verdadera obra maestra del cine francés.

La película fue nominada a 5 premios César (para los actores Patrick Dewaere, Bernard Blier y Myriam Boyer, para Mejor Guión y Mejor Edición) y a la Palma de Oro del Festival de Cannes como Mejor Película.

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Adiós al Amigo

Miércoles 25 de septiembre

Título original: "Adieu L'ami" (1968)

Dirección: Jean Herman
Intérpretes: Alain Delon, Charles Bronson, Olga Georges-Picot y Brigitte Fossey.
Guión: Jean Herman, Sébastien Japrisot
Fotografía: Jean-Jacques Tarbès
Música: François de Roubaix   
Producción: Serge Silberman
País: Francia
Duración: 115 min.

Después de servir juntos en la legión, durante el conflicto de Argelia, un médico (Alain Delon) y un mercenario (Charles Bronson) regresan a Marsella donde siguen caminos separados. El médico llega a un acuerdo con una misteriosa joven para devolver a lacaja fuerte de su empresa, unos títulos que ella sustrajo tiempo atrás. Pero llega el momento señalado y hace su aparición el mercenario, quedándose encerrado en el edificio junto al doctor, para acabar dandose cuenta de que han sido engañados.

Apasionante policial de sostenido suspenso e intimidad minimalista, con un guión impecable, un par de actores en su mejor momento, y con un final memorable, de esos tan especiales que nos impulsan inevitablemente a retroceder la película y volver a ver la escena una vez más.

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El comisario Maigret


Miércoles 14 de noviembre

Título original: "Maigret Tend un Piège" (1958)

Dirección: Jean Delannoy
Intérpretes: Jean Gabin, Annie Girardot, Jean Desailly, Olivier Hussenot, Gérard Séty, André Valmy, Lino Ventura.
Guión: Michel Audiard, Jean Delannoy, Rodolphe-Maurice Arlaud (Basado en la novela homónima de Georges Simenon)
Fotografía: Louis Pager (B & N)
Música: Paul Misraki
Producción: Jean-Paul Guibert   
País: Francia
Duración: 119 min.


El célebre detective francés inmortalizado en decenas de novelas de George Simenon (quien en otras oportunidades ha sido llevado al cine o la televisión por otros grandes actores como Charles Laughton, Richard Harris o Sergio Castellito) se enfrenta a un peligroso psicópata, un transtornado que canaliza sus problemas en un odio desmesurado hacia las mujeres.

A lo largo de la investigación, Maigret se interna en una interesante muestra sociológica del París de entonces, donde desfila una galería de personajes urbanos de todo tipo, con sus manías y sus frustraciones cotidianas, generando situaciones no exentas de cierto humor.

Dirigida elegantemente por Jean Delannoy, un inteligente director que logra captar la atención del espectador y mantener el ritmo durante todo el metraje, con una delicada fotografía en blanco y negro y una impecable banda sonora.

Destacan por su brillante interpretación el siempre magnífico Jean Gabin,
junto a la joven Annie Girardot -en uno de sus primeros papeles importantes-, y el estupendo Jean Desailly.

En 1963 Jean Gabin volvió a interpretar a Maigret en "Maigret voit rouge" de Gilles Grangier.

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Razzia

Jueves 14 de julio

Título Original: "Razzia Sur La Chnouf"

Dirección: Henri Decoin
Intérpretes: Jean Gabin, Lino Ventura, Albert Rémy, Magali Noël, Lila Kedrova, Marcel Dalio.
Guión: Henri Decoin, Maurice Griffe, Auguste Le Breton (novela)
Fotografía: Pierre Montazel (B y N)
Música: Marc Lanjean
Producción: Jad Films / Société des Etablissements L. Gaumont
País: Francia
Duración: 105 min.

Polar francés basado en una novela de Auguste le Bretón (que efectúa una breve aparición) y centrado en el mundo del tráfico de drogas, al cual retrata desde dentro. Estupendamente dirigida por Henri Decoin, la película destaca por su notable fotografía en blanco y negro, donde el uso de las sombras es constante (casi todo transcurre de noche), y por su estilo por momentos documental - filmado en locaciones naturales - más cercano a los thrillers franceses de la decada siguiente.

Henri "El Nantés" (un soberbio Jean Gabin) regresa a su país natal para sustituir al recién liquidado "El Bosco", después de una larga estadía en los Estados Unidos, donde supo forjarse una fama de tipo duro trabajando para un narcotraficante llamado Paul Liski. Ya en París, éste le encuentra una tapadera, un bar llamado "Le Troquet", donde se relaciona con una atractiva empleada, Lisette (Magali Noël), conoce a dos de los matones de la organización, Roger el Catalán (nada menos que un joven Lino Ventura) y Bibi (Albert Rémy), y pronto se mete de lleno en la tarea de averiguar por qué las operaciones en Francia no son tan provechosas, repasando toda la cadena de distribución.

A mediados de los años cincuenta la droga ya había provocado considerables estragos, pero el cine aún no hablaba de ello. Este es uno de los primeros films en hacerlo, describiendo el mundo de las drogas sin indulgencias, lo cual causó gran impacto en su momento. Incluso el guión por momentos salta de la historia principal para mostrar viñetas documentales, como por ejemplo la de los pequeños traficantes que usan las máquinas expendedoras de caramelos de las estaciones de trenes subterráneos, o los baños de los bares.

Todo en esta historia policial es moderno: los movimientos de cámara, la naturalidad de la interpretación, el argot parisino, el arte de la narración, la atmósfera del medio criminal, las actitudes más allá de todo juzgamiento moral. Los actores están inmejorables; incluso el gran Jean Gabin, no llega a eclipsar las brillantes actuaciones del elenco, particularmente Marcel Dalio como el pez gordo, Lila Kedrova interpretando a una drogadicta que suplica por un poco más en una de las últimas escenas, o el duro Lino Ventura (en su segundo film, nuevamente junto a Gabin).


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Rififí

Jueves 16 de junio

Título Original: "Du Rififi Chez les Hommes" (1955)

Dirección: Jules Dassin
Intérpretes: Jean Servais, Carl Möhner, Robert Manuel, Jules Dassin, Magali Noël, Pierre Grasset, Robert Hossein, Janine Darcey, Marie Sabouret, Claude Sylvain.
Guión: Jules Dassin, René Wheeler, Auguste Le Breton.
Fotografía: Philippe Agostini (B y N)
Música: Georges Auric
Producción: Pathé Cinéma
País: Francia
Duración: 117 min.

En los cincuentas, en plena guerra fría, la paranoia estadounidense frente a la Unión Soviética y el régimen comunista hizo que se mirara con sospecha a cualquiera que en el gesto más mínimo pareciera comulgar con tales ideas, surgiendo así la caza de brujas conocida como “Macartismo”, campaña de delaciones y denuncias sin sustento impulsada por el senador Joseph McCarthy con la que se buscaba “acabar” con cualquier asomo socialista y con posibles colaboradores o espías rusos.

Con el Macartismo, el cine norteamericano vivió una de sus épocas más oscuras. Muchos artistas de la industria abandonaron Hollywood voluntariamente o bajo amenaza y buscaron refugio en Europa tratando de respirar un aire de libertad de pensamiento y creación.

Entre los muchos que emigraron, se hallaba el director Jules Dassin, quien al ser incluido en la lista negra de McCarthy, tuvo que abandonar suelo norteamericano. En ese contexto de exilio, realiza en Francia en 1955 “Du Rififi Chez Les Hommes”, más conocida como “Rififi”, una obra maestra del cine negro por donde se mire.

Tony Le Stephanois (Jean Servais) acaba de salir de la cárcel y la ansiada libertad no es lo maravilloso que alguien pueda imaginarse: no tiene trabajo, ni dinero y su amada Mado (Marie Sabouret) está en brazos del mafioso Pierre Groterre (Marcel Lupovici) que le provee lo que él algún día le dio, pero que ahora está fuera de sus posibilidades. Jo (Carl Möhner) un amigo al que no delató cuando cayó en manos de la policía, es quien lo acoge y el que además le propone realizar el “atraco perfecto” junto a un par de compinches más, Mario Ferrati (Robert Manuel) y César (el mismo Jules Dassin). El blanco es una joyería y la experiencia les dice que no será difícil, que esta vez todo resultará sin complicaciones, que por fin con el botín lograrán retirarse de la vida criminal. La experiencia lo dice, sin embargo ¿es tan fácil salir del infierno?

En el cine negro o noir predominan -como bien señala su nombre- los ambientes lúgubres (herencia del expresionismo), los móviles sórdidos que impulsan a los personajes y el destino cruel del que contadas veces se podrá escapar, lo que se conoce como “pesadilla fatalista”. El azar guiado por la fatalidad, no puede existir un escenario más terrible. En ese terreno, cual arena movediza, los personajes vagan primero con calma y con desesperación después al notar que el hundimiento es inexorable, que de nada sirve lo que se haga pues la muerte está allí esperando. Todo es inútil.

El único que parece presentir esto es Tony Le Stephanois quien refleja en su rostro adusto y en cada movimiento una mezcla de extrañeza y tristeza. Sentimientos que de seguro también debía sentir el director en su condición de exiliado. Tony es Dassin y su rabia contenida solamente puede ser liberada cuando tiene por fin el encuentro con Mado y puede castigarla por el dolor que le causa. Cuando por fin los demonios de Dassin se calman un poco.

Un halo de pesadumbre cubre “Rififi”, y tenemos la sensación de ver a Tony y a sus compañeros como a través de un vidrio roto, como si asistiéramos a sus últimos días. Incluso la vivacidad del número de music-hall en el que canta la exuberante Viviane (Magali Noel), y que pareciera un respiro refrescante en la cinta, es por contradicción el punto de partida de la tragedia, y que además curiosamente tendrá como responsable al personaje que interpreta Jules Dassin. No cesaba el exorcismo.

La secuencia del robo es magistral. Vemos a Le Stephanois y sus colegas cumplir con cada paso de lo planeado tan cuidadosamente, sin perder ningún detalle. El director hábilmente omitió los diálogos y música durante los casi 20 minutos que dura esta secuencia, logrando que nos concentremos en sus gestos, en su angustia, aumentando así el suspenso.

El epílogo está filmado de forma vertiginosa, mostrándonos el deterioro del protagonista en la alocada carrera, desarrollando la catarsis de la que también somos parte y en la que sólo la inocencia puede estar a salvo.

Leny Fernández
(Extraído del blog "La Cinefilia No Es Patriota" http://lacinefilianoespatriota.blogspot.com/2008/01/la-catarsis-de-jules-dassin-rifif-1955.html)


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Ascensor Para El Cadalso

Jueves 14 de abril

Título original: "Ascenseur Pour L'échafaud" (1958)

Dirección: Louis Malle
Intérpretes: Jeanne Moreau, Maurice Ronet, Georges Poujouly, Charles Denner.
Guión: Roger Nimier y Louis Malle (Novela: Noël Calef).
Fotografía: Henri Decaë
Música: Miles Davis
Producción: Jean Thuillier
País: Francia
Duración: 88 min.


Una de las constantes del cine negro siempre ha sido el cómo los crímenes supuestamente perfectos se acababan truncando debido a una serie de infortunios imprevistos, cuestión que en este film se explota hasta un punto extremo. "Ascensor para el Cadalso" -la ópera prima del cineasta francés Lois Malle- es prácticamente una oda a la mala suerte o a los designios del azar.

El argumento es sencillo y remanido a priori: una pareja de amantes planea el asesinato del marido de una de ellos, y lo que comienza como algo perfectamente pensado y ejecutado comienza a complicarse hasta lo desesperante. El manejo de la tensión y el suspenso de la trama es realmente notable, con una elegante y sobria dirección del joven Louis Malle, una increible fotografía en blanco y negro y las magistrales actuaciones de los tres personajes principales donde se destaca la inmensa Jeanne Moureau en uno de los papeles que la convirtieron en estrella.

Pero si hay algo que hizo de esta película algo singular eso fue y es la genial banda de sonido realizada por el músico de jazz Miles Davis. Malle, un gran aficionado al jazz y fan de Davis, comentó que: "La música contribuyó al éxito de la película. Le dio su tono, una atmósfera, una especie de ambiente que la música de Davis mantiene hasta el final y que le da su unidad."

A Miles -que justamente estaba en París cuando se estaba filmando el film- le gustó la idea de componer una banda sonora y aceptó el proyecto con la condición de tener un piano y un proyector de cine para visionar la película en la habitación de su hotel. Trabajó durante dos semanas de una manera relajada ante las imágenes, en condiciones próximas al cine mudo, cuando los pianistas de la salas de cine tenían la ocasión de acompañar e improvisar varias veces la misma película.


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Dos Hombres En La Ciudad


Jueves 9 de diciembre

Título original: "Deux Hommes Dans La Ville" (1973)

Dirigida por José Giovanni; con Jean Gabin, Alain Delon, Mimsy Farmer, Christine Fabrega, Michel Bouquet, Victor Lanoux, Gérard Depardieu y otros. (100 min)

José Giovanni sí que fue un hombre con una vida digna de ser llevada al cine. Nacido en Paris, de origen corso, pasó su juventud ejerciendo trabajos de lo más variado: leñador, minero, posadero, alpinista... participando activamente también en la II Guerra Muncial.
En 1948 es condenado a morir guillotinado por su participación en un golpe mafioso organizado por su tío, en el que mueren varias personas. La sentencia es conmutada por 20 años de trabajos forzados. Tras su salida de prisión 8 años después decide plasmar su experiencia carcelaria en la novela "Le Trou" ("La Evasión"), que Jacques Becker llevaría magistralmente al cine poco después. Su carrera como novelista hace que otros directores como Melville o Sautet se interesen por sus obras, y de ahí dará el salto a la dirección hasta llegar a esta magnífica "Deux Hommes Dans la Ville", mirada lúcida y negrísima al sistema carcelario y judicial francés, que recién erradicó el uso de la guillotina en 1981 (si bien la última ejecución fue en 1977).

Película sobria y elegante en la dirección (recuerda por momentos a Bresson), trata la reinserción del preso en la sociedad sin caer en la obviedad, sin golpes de efecto, sin demagogias. La figura del educador, fabulosamente interpretado por Jean Gabin (en uno de sus mejores papeles), simboliza la lucha contra el sistema carcelario y judicial: funcionarios incompetentes, policías sin escrúpulos, jueces parciales y un desprecio generalizado por los delincuentes que ya pagaron su deuda. La interpretación de Gabin es contenida pero llena de intensidad, especialmente en su oratoria final en el juicio.

Como protagonista tenemos a Alain Delon, bordando su papel de delincuente rehabilitado que, pese a sus intentos por volver a ser una persona normal, a respirar aire puro, se ve casi obligado a sucumbir a causa de la incansable e insistente persecución a la que se ve sometido. Las escenas finales cortan la respiración, con ese cruce de miradas entre Gino (Delon) y Germain (Gabin).

Como en otras obras de Giovanni, la película es áspera, directa, presentando una particular visión de la realidad marcada por el escepticismo acerca de la sociedad y sus instituciones, que contrasta con una confianza sincera en las actitudes individuales, en las que sí cabe la solidaridad y la amistad. Espléndido guión, que combina sencillez formal con profundidad temática y una excelente labor interpretativa, tanto de Alain Delon como de Jean Gabin.

Giovanni manifiesta el mismo árido, distante escepticismo hacia la religión, el sistema judicial o las protestas estudiantiles. Pero no se trata de una película reaccionaria, sino renuente a todo tipo de idealismos. De modo que son las decisiones mínimas pero puntuales de hombres y mujeres en situaciones concretas las únicas que valen para Giovanni, o gestos imprescindibles como el de una mano en el hombro, una llamada telefónica, una mirada e incluso un cuerpo que está ahí, donde sabe que se lo necesita, aunque no nos mire.

La película está muy bien estructurada, con un ritmo adecuado, logrando que el argumento avance siempre ganando en angustia y dramatismo; las secuencias finales, tremendas y casi mudas, calan profundamente en el espectador.

José Giovanni ha sido un brillante novelista y guionista, autor de las mejores historias del cine francés, pero sin dudas esta es su mejor película como director.
Un ejemplo perfecto de cómo plasmar la experiencia vital en la pantalla, y además hacerlo de forma lúcida. Ya lo decía el autor: "No hay que esperar nada de la humanidad".

"Furibundo alegato contra la pena de muerte (...) uno de los mejores ejemplos del nivel al que llegó durante los años setenta el cine negro francés." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País, España).















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