Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.

Los Cínecos



PROGRAMACIÓN AÑO 2014
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El Último Hombre de la Tierra

Miércoles 12 de septiembre

Título original: "L'ultimo Uomo Della Terra" (1964)
Título internacional: "The Last Man On Earth"

Dirección: Ubaldo B. Ragona, Sidney Salkow
Intérpretes: Vincent Price, Franca Bettoia, Emma Danieli, Giacomo Rossi-Stuart, Umberto Raho, Christi Courtland,
Guión: Richard Matheson (como Logan Swanson), William F. Leicester, Furio M. Monetti, Ubaldo B. Ragona. (Basado en la novela "I Am Legend" de Richard Matheson)
Fotografía: Franco Delli Colli
Música: Paul Sawtell, Bert Shefter
Producción: Robert L. Lippert
País: Italia, EE.UU.
Duración: 86 min.


El Dr. Robert Morgan es el último sobreviviente de una plaga mundial devastadora que convierte a las personas en muertos vivientes, debido a una misteriosa inmunidad que adquirió contra la bacteria mientras trabajaba en Centroamérica años atrás.

Basada en la novela de Richard Matheson "I Am Legend" ("Soy Leyenda"), la película es una verdadera gema oculta, dirigida por Ubaldo Ragona y Sidney Salkow y protagonizada por Vincent Price.
El guión fue escrito en parte por el mismo Matheson, pero luego eligió utilizar el seudónimo de Logan Swanson en los créditos, siendo acompañado en la tarea por William Leicester, Furio M. Monetti y el mismo Ragona.

A diferencia de las otras versiones de esta historia ("Omega Man", 1971; "I Am Legend", 2007), este film es el más fiel al libro original, si bien por cuestiones prácticas y cinematográficas hubo que hacerle algunos ajustes al final historia, cosa que no fue del todo del agrado de su autor.
Los vampiros de la novela pasaron a transformarse en zombies, algo que en su momento fue conflictivo y hoy pone al film a la úlima moda.

Aunque "El Último Hombre de la Tierra" no fue considerado un éxito en el momento de su lanzamiento, el film fue ganando reputación como un clásico del género, convirtiéndose en un film de culto, incluso considerada por algunos críticos como el mejor trabajo de Vincent Price, que logra una performance fabulosa, repleta de matices, oscilando entre la confianza, el hastío existencial y la desesperanza.
La música ayuda a acentuar el estado de ánimo y por las noches el jazz es la única compañía confiable del Dr. Morgan en su inmensa soledad, su único remanso para tapar los gritos de los zombies fuera de su casa. La fotografía lúgubre en blanco y negro acentúa el clima pesimista de pesadilla y desolación con una maestría y una magia únicas.  Una verdadera perla.

(Traducción/subtitulado: Denise Castello)


Ver trailer:

La Mujer de Negro

Miércoles 26 de septiembre

Título original: "The Woman in Black" (1989)

Dirección: Herbert Wise
Intérpretes: Pauline Moran, John Cater, David Ryall, David Daker, Adrian Rawlins, Bernard Hepton y Clare Holman.
Guión: Nigel Kneale, basado en el libro homónimo de Susan Hill.
Fotografía: Michael Davis
Música: Rachel Portman
Producción: Chis Burt
País: Reino Unido
Duración: 100 min.


Un joven abogado es enviado a Crythin Gifford, un pueblo alejado, para poner en venta los bienes de la Sra. Drablow, una viuda a la que nadie quería. En el pueblo se da cuenta de que nadie quiere hablar de ella; ni siquiera acercarse a su casa.


Durante su estadía en su casa se da cuenta de que hay en ella una presencia que tiene maldito a todo el pueblo, y dicen que quien la ve hereda una terrible maldición.

Ignorando las advertencias de los lugareños, el joven abogado se mete en la casa, donde descubre su horrible historia y se ve atrapado en su aún más horrible legado.

Adaptación de Nigel Kneale de la novela de Susan Hill, "La Mujer De Negro" tiene una excelente caracterización y una atmósfera amenazante de intenso terror.



(Traducida y subtítulada por Denise Castello)


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La Mujer De Negro

Jueves 7 de mayo - 18 hs

Título original: "The Woman in Black" (1989)

Dirigida por Herbert Wise; con Pauline Moran, John Cater, David Ryall, David Daker, Adrian Rawlins, Bernard Hepton y Clare Holman.

Un joven abogado es enviado a Crythin Gifford, un pueblo alejado, para poner en venta los bienes de la Sra. Drablow, una viuda a la que nadie quería. En el pueblo se da cuenta de que nadie quiere hablar de ella ni acercarse a su casa. Durante su estadía en su casa se da cuenta de que hay en ella una presencia que tiene maldito a todo el pueblo, y dicen que quien la ve hereda una terrible maldición. Ignorando las advertencias de los lugareños, el joven abogado se mete en la casa, donde descubre su horrible historia y se ve atrapado en su aún más horrible legado.

Adaptación de Nigel Kneale de la novela de Susan Hill, La Mujer De Negro tiene una excelente caracterización y una atmósfera amenazante de intenso terror.


(Subtítulos elaborados por Denise Castello)

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Al Final De La Escalera

Martes 6 de enero

Título original: "The Changeling" (1980)

Dirigida por Peter Medak; con George C. Scott, Trish van Devere, Melvyn Douglas y otros.

"Al Final de la Escalera" es una historia de fantasmas de la vieja escuela. Protagonizada por George C. Scott como John Russell, un compositor que acaba de perder a su mujer y su pequeña hija en un trágico accidente, y para tratar de salir adelante, decide trabajar como profesor de música y mudarse a otra ciudad, donde alquila una antigua mansión. Al poco tiempo comienza a percibir que no está solo en la casa y poco a poco descubre que muchos años atrás ha ocurrido un espantoso asesinato allí.

El film va introduciendo gradualmente al espectador en una historia que no necesita de excesivos efectos especiales ni gore ni adolescentes aterrorizados ni monstruos ridículos para dar miedo. El terror profundo y visceral no radica en los planos de sangre a raudales, sino en las sombras y el silencio, en las notas de una canción de cuna, en los susurros, en el tempo sostenido de un suspense y una inquietud que no conceden tregua y, sobre todo, en un espectro que clama venganza desde el cuarto secreto del ático de una casa victoriana, bellísima e inquietante.

Una buena dirección, un excelente guión, unas interpretaciones memorables, una banda sonora fantasmagórica, una excelente puesta en escena y ambientación, una magistral fotografía y un trabajo de cámaras que la convierten en una de las mejores producciones del género.

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La Novia Del Monstruo

Domingo 9 de noviembre en el Teatro Independencia
Homenaje a Bela Lugosi

Título original: "Bride Of The Monster" (1955)

Dirigido por Edward D. Wood Jr.; con Bela Lugosi, Harvey B. Dunn, Loretta King y Tony McCoy.

Un científico loco (Bela Lugosi) crea un gigantesco pulpo que provoca los más variados rumores acerca de la acechanza de un "monstruo del pantano". Pero esto sólo es una actividad extra-curricular, ya que su verdadera ocupación es la de secuestrar seres humanos para someterlos a una radiación que los convertirá en super-hombres con los cuales planea que el mundo le rinda pleitesía.

Dentro del numeroso grupo de filmes de ciencia ficción y terror de la época, esta película tiene dos atractivos especiales para cinéfilos: que ha sido dirigida por el zar del cine Z Edward D. Wood Jr., y que muestra a un Bela Lugosi aún vigoroso para recitar largos parlamentos y mostrar un verdadero tour de force de gestos y movimientos de mano (no solo su clásica torsión de nudillos húngaros de Drácula sino el enlazamiento de manos inmortal de White Zombie).



La historia no tiene nada que envidiarle a otras películas de la época de productoras grandes y, sorprendentemente, posee una lógica y continuidad aceptable (solo rota por una escena en la que el personaje de George Becwar camina por el medio del pantano: en ese momento el día se convierte en noche y a continuación vuelve a ser de día) y hasta podría decirse que tiene ritmo (salvo uno o dos bachecitos donde se nota que determinados personajes recitan diálogos de relleno).


Ed Wood no solo se ciñó a una narración cinematográfica sino que también hizo lucir a su actor principal; esto, teniendo en cuenta la restante obra del director, es un auténtico logro. Pero al mismo tiempo, la ausencia de errores garrafales y pifias hace que la película tenga menos momentos graciosos que, por ejemplo, "Plan 9 From Outer Space" (Vampiros del Espacio, 1960).

De todas maneras, el ya mítico parlamento de Lugosi sobre los "Superhombres Atómicos", uno de los mejores de su carrera y uno de los grandes momentos de la historia del Cine, justifica ampliamente su visionado.

Ver trailer:

El Gato Negro

Domingo 9 de noviembre en el Teatro Independencia
Homenaje a Bela Lugosi

Título original: "The Black Cat" (1934)

Dirigido por ; con Bela Lugosi, Boris Karloff

Primer encuentro de dos íconos cara a cara, después de haberse encumbrado en el más mítico cine de terror con sendas criaturas del más arraigado imaginario fantástico. Bela Lugosi después de Drácula (1931), y Boris Karloff tras su Frankenstein (1931), juntos en el celuloide por primera vez, y ser conscientes ellos mismos de la mitología de tal encuentro, "El gato Negro".

Un matrimonio en plena celebración de Luna de Miel (David Manners y Julie Bishop) se dirigen en tren por Centro Europa hacia Hungría, cuando por un error en la venta de billetes, se ven obligados a acoger en su cabina al enigmático Dr. Witus Werdegast (con la mirada penetrante de Bela Lugosi), que va a visitar a un viejo compañero de la guerra, Hjalmar Poelzig (un Boris Karloff más endemoniado que nunca). Cuando llegan a su destino y comparten un coche de caballos debido a una copiosa lluvia, un accidente les deja estancados en medio del camino. Por suerte, la mansión donde vive Poelzig está cerca y podrán refugiarse allí de la tormenta. Pero cuando lleguen, descubrirán que las intenciones de Werdegast distan mucho de ser una simple visita de viejos amigos.

Basada muy someramente en un relato de Edgar Allan Poe (en lo que sería la trinidad del terror de todos los tiempos, junto a Karloff y Lugosi), el guión de Peter Rauric consigue que hasta casi el final de la cinta no tengas del todo claro cuál de los dos es el más diabólico, el verdadero villano de la cinta. Con dos protagonistas así, la elección no esta nada clara, y varios giros en el guión hacen jugar con la decisión del espectador hasta que la marcha imparable del mal pone a cada uno en su sitio. Es esta una de sus bazas más conseguidas, ya que realmente no se decide quién es héroe o villano (si es que hay tal distinción) hasta prácticamente la resolución de la trama.

Es posiblemente el ejemplo más claro de que el cine de terror de la Universal de estos años es el directo heredero del expresionismo alemán de la década anterior, y lo es por varios factores a comentar. Con una escenografía digna de la Bauhaus, de ambientes fríos y geométricos, la mansión de Poelzig, el personaje interpretado por Karloff, es todo un museo de los horrores alejado de la truculencia, pero inmerso en el desasosiego más infectado por el mal y lo demoníaco.
Una arquitectura de líneas rectas, trucos de relieve falso o al menos creadores de un vértigo confuso que crea una atmósfera que casi nadie consideraría un hogar, si no es del mal en sí mismo.
El uso de la iluminación, potenciando situaciones y rostros endemoniados, es casi un actor más que cumple con su papel de regar toda la tierra base del film en pesimismo y maldad palpable. Pero a la vez, juega con las emociones creadas al alternar ese expresionismo visual con una suavidad más propia incluso del melodrama, un poco edulcorada incluso, como el principio que no hace presagiar la presencia diabólica emergente, o ciertas escenas de día, como la determinante partida de ajedrez. En otras, los matices crean una estampa de caracteres pictóricos, como el atardecer que indica al personaje de Karloff la llegada de su momento crucial.

Las sombras juegan un papel determinante, y las diversas estancias van desde la frialdad hotelera de los dormitorios de invitados (con recurrente juego de puertas para confusión de encuentros, una señal más de la teatralidad de la propuesta), a la turbación onírica de los sótanos, con las mujeres suspendidas en sarcófagos transparentes como celestiales ángeles de la muerte, o al sala principal donde se llevan a cabo los ritos satánicos del morador de la casa de los horrores. Combina todo esto con un romanticismo latente, bizarramente entendido, pero cuyo resultado se desvela fascinador y subyugante para el espectador.

No es vano, Edgar G. Ulmer, su director, venía de Alemania, de haber trabajado en el Burg Theatre con Max Reinhardt, personalidad excepcional en la renovación del teatro moderno, de cuya escuela salieron gente como Max Shreck o F. W. Murnau. Precisamente con este último trabajó en la escenografía de El Último (Der letzte mann, 1924) y Fausto (Faust, 1926), en Alemania, y Amanecer (Sunrise, 1927) y Tabú (1929) cuando se trasladaron a EE.UU.

Su estilo se hace patente durante toda la cinta, con su estilo narrativo escueto, con pocos personajes y escenarios, una concepción lumínica personal y al servicio del dramatismo de la historia, a lo que hay que añadirle un presupuesto bastante exiguo, lo que le obligaba a potenciar sus virtudes con los más variados recursos e ingenio.
Esta economía es más patente en el ritmo narrativo de la película, posiblemente su mayor handicap, al parecer a veces excesivamente teatral no por aspecto sino por concepción, con las escenas muy delimitadas y unos saltos más propios del cambio de escenario que de las innumerables posibilidades del cine en esa época. Aunque esto no provoca que la historia tenga fisuras, ya que ya sea por su sencillez o su ejecución, el hilo narrativo discurre sin problemas y con los recovecos antes comentados entre los dos maestros del mal.

El duelo narrativo está servido por las que por aquel entonces eran las dos estrellas más rutilantes del fantástico de la Universal, mil veces mitificadas por su supuesta rivalidad (inexistente en realidad).
La escena clave del film es aquella en la que los dos protagonistas juegan una partida de ajedrez que decidirá el destino de los personajes implicados, mientras estos se pasean alrededor ignorantes de su condición de peones en manos de los dos más grandes marionetistas de lo espeluznantes.
Paradójicamente rodada exenta del resto del dramatismo vigente durante casi todo el metraje en la mansión, es sin embargo decisiva, aunque nosotros como espectadores adivinemos cuál va a ser el fatal desenlace.

Juego de demonios, no sería la única colaboración de los dos reyes de los terrorífico, pero sí es un buen comienzo para un matrimonio extrañamente avenido, en la siempre entrañable y horrorosa familia del terror de la Universal.

Ver escena:

La Mujer De Negro

Viernes 24 de octubre

Título original: "The Woman in Black" (1989)

Dirigida por Herbert Wise; con Pauline Moran, John Cater, David Ryall, David Daker, Adrian Rawlins, Bernard Hepton y Clare Holman.

Un joven abogado es enviado a Crythin Gifford, un pueblo alejado, para poner en venta los bienes de la Sra. Drablow, una viuda a la que nadie quería. En el pueblo se da cuenta de que nadie quiere hablar de ella ni acercarse a su casa. Durante su estadía en su casa se da cuenta de que hay en ella una presencia que tiene maldito a todo el pueblo, y dicen que quien la ve hereda una terrible maldición. Ignorando las advertencias de los lugareños, el joven abogado se mete en la casa, donde descubre su horrible historia y se ve atrapado en su aún más horrible legado.

Adaptación de Nigel Kneale de la novela de Susan Hill, La Mujer De Negro tiene una excelente caracterización y una atmósfera amenazante de intenso terror.


(Subtítulos elaborados por Denise Castello)

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Las Amantes Del Vampiro

Viernes 26 de Septiembre

Título original: The Vampire Lovers (1970)

Dirigida por Roy Ward Baker; con Ingrid Pitt, George Cole, Kate O'Mara, Peter Cushing, Ferdy Mayne, Douglas Wilmer, Madeline Smith, Dawn Addams, Jon Finch, Pippa Steel, Kirsten Betts, Janet Key, Harvey Hall, John Forbes-Robertson, Charles Farrell.

Mircalla (Ingrid Pitt), la última descendiente de los Karnstein, una familia de vampiros, reaparece y se hace pasar por la hija de una condesa. Mircalla se gana el afecto de la familia Morton, en especial de Laura, la hija del general. Laura muere víctima de la vampiresa, que desaparece. Bajo el nombre de Carmilla, llega a casa de Robert Morton, padre de Emma. Igual que la otra vez, se producirá una atracción entre las dos mujeres, y Emma se irá debilitando lentamente. El doctor descubrirá la causa de la extraña enfermedad de Emma, pero Carmilla le mata. Entonces, Robert Moron, el general, y el barón Hartog, que hace tiempo que persigue a la vampiresa para vengar la muerte de su hermana, se unen para combatir la maldición.

La Hammer fue una legendaria productora inglesa de películas de serie B de terror. Entre sus títulos, joyas del pop-horror como Fu Man Chú, Drácula, Las novias de Drácula o la Condesa Drácula.
En estas maravillosas producciones de bajo coste, repletas de cartón piedra y sangre sospechosamente roja, floreció todo un star system que, en muchos casos, sería luego exportable a Hollywood. Entre ellos, los grandísimos Peter Cushing o Christoper Lee y el gran Terence Fisher o Roy Ward Baker en la dirección.
Estas películas tenían unas particularidades que las hacían únicas y han hecho que soporten bastante bien el paso del tiempo, siendo referencias de culto para otros grandes directores de cine de terror o acción como Mario Bava, Dario Argento (grande entre los grandes), Tim Burton (basta con ver Sleepy Hollow o Sweeny Todd) e inclúso Quentin Tarantino.
Las mujeres de la Hammer eran siempre e invariablemente, pechugonas de pelo batido y pose inquietante. Rubias para personajes de clase alta y morenas para campesinas o sirvientas. Todas con una carga sexual explícita y escotes a punto de reventar bajo semejantes tetas. De entre todas ellas, destaca la fabulosa Ingrid Pitt, que ha pasado a la historia por sus interpretaciones de novia vampira, condesa vampira o cualquier otra cosa vampira. Largos colmillos, camisones transparentes, tetas de escándalo, peinados imposibles (que no se deshacían ni aunque Drácula las levantara por los aires hincando el diente en su yugular) y escenas pseudo lésbicas que aunque ahora puedan parecer ingenuas, en la época eran todo un escándalo. Muchas de las obras que salían de la Factoria Hammer eran calificadas para mayores de edad y otras no pasaban ni un minuto de censura.

"Las amantes del Vampiro" es la primera de las tres peliculas dedicadas a la familia Karnstein, basada en la novela 'Carmilla' de Joseph Sheridan LeFanu, y la mejor de la trilogia. Este revolucionario film que iba a introducir de manera elegante el erotismo a pleno en el mundo del terror clásico, fue todo un éxito. Una manera de ver el mito vampírico muy diferente de lo que se habia llevado hasta el momento, mostrando sin ningún rubor una historia de vampiras lésbicas. El amor lésbico es mostrado tal cual, no se esconde ninguna referencia al mismo, centrándolo todo en la figura de Ingrid Pitt, que hace la mejor actuación de toda su carrera, ayudada por un magnífico desarrollo de la historia.

Una pelicula elegante aún a pesar del transfondo de la historia, y ahi radica su mérito. No es comparable a la multitud de burdas imitaciones que se realizaron despues gracias al éxito de la pelicula. Vampire Lovers es de esas obras que siempre perduran, clave para comprender qué se puede hacer y qué no. Muestra desnudos, muestra también las relaciones sexuales, pero es ejemplo de cómo mostrar un tema tan escabroso y tan nuevo (para su época), sin caer en lo vulgar o lo grotesco.

Además, para colmo, es una pelicula de terror. Un cuento de hadas (vampiricas, por supuesto) que hará las delicias de todo buen aficionado al cine.

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