Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.

Los Cínecos



PROGRAMACIÓN AÑO 2014

Diabolik

Martes 13 de Enero

Título original: "Diabolik" (1968)

Dirigida por Mario Bava; con John Phillip Law, Marisa Mell, Michel Piccoli, Adolfo Celi, Terry-Thomas, Claudio Gora, Mario Donen y otros.
Con música de Ennio Morricone.

La historia está basada en el personaje del comic italiano “Diabolik”, creado por las hermanas Angela y Luciana Giussani en 1962.

Diabolik (John Phillip Law), es un atractivo y educado ladrón, que no está contento con todas las cosas buenas que le da la vida. Menos aún cuando existen montañas de dinero que robar antes las mismísimas narices de estirados oficiales del gobierno y joyas valiosas que extraer de los cajones de los multimillonarios.
Este esquivo canalla encuentra las más diversas maneras de vivir siempre al límite, ya sea escalando muros, saboteando una rueda de prensa con gas de la risa, sacando una confesión de un amo del crimen mientras cae junto a él de un avión. ¿Imposible? No, diabólico… Diabolik para ser exactos.

Mario Bava es un director recordado casi exclusivamente por sus cintas de terror gótico, pese a que se movió prácticamente por todos los géneros cinematográficos imaginables. El realizador siempre se caracterizó por la estupenda fotografía de sus trabajos, lo que combinaba con un exquisito uso de los colores. Son estos dos elementos los que resaltan enormemente en "Diabolik", la adaptación del Fumetti "Diabolik". Desde el primer momento podemos apreciar que estamos en presencia de un completo antihéroe, muy en el estilo de su colega francés Fantômas, personaje creado por los escritores Marcel Allain y Pierre Souvestre en 1991. Diabolik es un hombre frío y calculador, que no dudará en matar a todo aquel que se interponga en su camino, el cual aprovechará todas las oportunidades que se le presenten, para burlarse de la autoridad representada principalmente por el inspector Ginko (Michel Piccoli). A su lado se encuentra su novia Eva (Marisa Mell), la cual utiliza su sexualidad para conseguir todo lo que ella desea.

Políticamente, Bava y sus guionistas quisieron conservar la anarquía existente en el comic original. Diabolik bien podría ser considerado un terrorista; constantemente está maquinando una nueva forma de burlarse de las autoridades, a la vez que intenta desestabilizar al gobierno, dejándolo en situaciones bastante delicadas. Avergonzados oficiales y burócratas pierden sus trabajos debido a la incapacidad que presentan para atraparlo. De la misma forma, Diabolik conserva algunos de los malos hábitos que presentaba en el comic: el criminal no duda en matar cuanto policía se le acerque y en el punto de la cinta, dinamita un par de edificios del gobierno solo para demostrar que sus amenazas son totalmente ciertas. Todo esto refleja el mensaje que quisieron establecer las hermanas Giussani en su obra, que posiblemente se refería al caos político existente en la Italia de la época, junto con ubicar a ambicioso y calculador Diabolik, como un símbolo del consumismo material sin límites, que sigue presente hasta el día de hoy.

En términos de diversión, la cinta sin duda no queda corta. Diabolik utiliza todo tipo de artefactos para cometer sus fechorías, recordando en gran medida algunas de las cintas de James Bond, o incluso la serie de televisión estadounidense de los sesenta "Batman", la cual muchas veces ha sido comparada de alguna manera con los contenidos y la estética de esta película. Incluso se podría considerar la guarida de Diabolik, como una versión bastante más chic y futurista de la baticueva del enmascarado superhéroe.
Muchas de las situaciones que se pueden ver durante el transcurso de la película son bastante inverosímiles, como por ejemplo la escena en donde roba un bloque de oro de veinte toneladas sin mayores problemas, razón por la cual debe ser vista sin ser tomada demasiado en serio para poder ser disfrutada en su totalidad.

La cinta cuenta con unas actuaciones bastante destacables y un sólido elenco secundario. John Phillip Law tiene una larga y variada carrera como actor, siendo su participación en "Barbarella" (1968), (otra adaptación de un comic, también producida por Dino De Laurentiis y dirigida por Roger Vadim), la más recordada de su carrera. Como Diabolik, el actor supo equilibrar perfectamente su lado siniestro con su lado más seductor. De la misma forma, Law utiliza de buena manera su lenguaje corporal, dando a entender más cosas mediante su mirada o sus movimientos, que a través de sus palabras. Marissa Mell por su parte, realiza un buen trabajo personificando a la aparentemente frágil Eva, exudando sensualidad en prácticamente todas las escenas en las cuales aparece.
Entre los secundarios encontramos a Adolfo Celi, más recordado por su rol de Emilio Largo en la cinta "Thunderball" (1965), como el criminal Ralph Valmont, además de contar con el comediante Terry Thomas, en el rol del ministro de finanzas, y finalmente con Michel Piccoli como el inspector Ginko, archirrival del criminal. Todos estos personajes son un verdadero aporte en los diversos acontecimientos que ocurren en la cinta, apoyando de buena forma a los protagonistas.

Todo acerca de Diabolik es estilo. Desde la excelente banda sonora obra del maestro Ennio Morricone, hasta los estupendos sets utilizados en la cinta. Mario Bava, quien estaba más acostumbrado a trabajar en sets generalmente algo claustrofóbicos en sus cintas de terror, aprovecha el hecho de contar con $400.000 dólares (el presupuesto más grande de su carrera), para mostrar su manejo utilizando locaciones exteriores, además de ofrecernos unos sets visualmente impresionantes, ideados por el director de arte, Flavio Mogherini. Está obra es una muestra del dominio que poseía Bava al momento de utilizar miniaturas u otro tipo de elementos para crear los efectos especiales de sus films, que inclusive hasta el día de hoy, no pierden su encanto. Es tanto el logro visual de la cinta, que no son pocas las películas que han tratado de imitar en este sentido a esta obra. Si bien la mayoría son malas imitaciones, otras como el film "CQ" (2001), de Roman Coppola, o el video de los Beasty Boys, "Body movin'", son sentidos homenajes a la estetica y a la esencia de la cinta

La cinta resulta bastante más interesante que su cinta hermana "Barbarella", presentando una historia mejor construida, junto con superarla en lo que a dirección se refiere. El gran mérito de Mario Bava es ofrecernos una cinta que con marcado dinamismo, que refleja perfectamente la esencia del comic. Es a tal punto el acercamiento a la obra original, que la cinta se puede dividir en tres historias prácticamente calcadas de algunos de los tomos del fumetti, demostrando el respeto del director por las historietas y por los seguidores de las mismas.
Es esta la razón que ha alzado a la cinta como una de las mejores adaptaciones cinematográficas de un comic, siendo además reconocida en la actualidad como una cinta de culto y como una de las mejores realizaciones del recordado director italiano.

Ver trailer:


Escucha parte de la banda de sonido:


(sinopsis extraída de CinemaScope: Una mirada al 7mo arte)

Borsalino

Martes 20 de Enero en el Teatro Independencia

Título original: "Borsalino" (1970)

Dirigida por Jacques Deray; con Jean-Paul Belmondo, Alain Delon, Catherine Rouvel y otros.

La acción transcurre en Marsella en los años 30, donde dos simpáticos mafiosos de poca monta unen sus fuerzas en diversos negocios: carreras de caballos, peleas, etc, y pronto se verán trabajando para los capos de la mafia de la ciudad. Cuando deciden trabajar por su cuenta las cosas comienzan a complicarse...

Una película de gangsters que hizo historia, con un enorme éxito de taquilla en su momento, dirigida por el gran Jacques Deray y con los dos actores más populares y taquilleros de Francia, acompañada por una excelente banda de sonido a cargo de Claude Bolling.
Una verdadera joya olvidada del cine que nada tiene que envidiarle a otras producciones más actuales sobre gangsters.

Más allá del género, el film habla del amor, de la amistad y de la lealtad entre amigos, si bien el énfasis no está puesto en dejar ningún tipo de mensajes ni moralinas, sino en el entretenimiento, con un cuidadísimo estilo.

El éxito fue tan grande que cuatro años después se filmó la segunda parte de la historia, "Borsalino & Co.".

Subtítulos: Denise Castello

Aquí van dos temas de la banda de sonido:


Ver trailer:

Borsalino & Co.

Martes 27 de Enero en el Teatro Independencia

Título original: "Borsalino & Co." (1974)

Dirigida por Jacques Deray; con Alain Delon, Riccardo Cucciolla, Adolfo Lastretti, Catherine Rouvel y otros.

"Borsalino" (1970) contaba una historia sobre los mafiosos marselleses de los años 30, con la pareja del momento: Delon y Belmondo, los dos máximos exponentes del cine noir de Francia en la década de los 60 y 70.
Tal fue su éxito que cuatro años después llegó su secuela: 'Borsalino & Co', en la cual Roch Siffredi, ya nada simpático, vuelve para tomarse venganza. Pero Volpone no es un tipo fácil de vencer...
A la vez llegarán los italianos queriendo tomar el control del crimen organizado en el sur de Francia y Siffredi se las tiene que arreglar para defender su territorio.

La película es un buen ejemplo de las convenciones del género negro. Es un film notable, donde se nos retrata la corrupción interminable de los ricos, mafiosos y policías.

En Delon (Roch Siffredi) todo es elegancia, se viste con elegancia, hasta mata con elegancia. Este mafioso es un verdadero caballero. Delon es el amo indiscutible de la ciudad, y muy respetado por las altas esferas.

Nuevamente la estética es impecable, y la música, a cargo de Claude Bolling, es un verdadero placer.

Una curiosidad: El actor porno Rocco Siffredi tomó su nombre artístico del personaje que interpreta el mítico Alain Delon en esta película.

Estos son algunos temas de la banda de sonido de la película:


Ver trailer:

Il Sorpasso

Viernes 5 de diciembre
en el Teatro Independencia


Título original: "Il Sorpasso" (1963)

Dirigida por Dino Risi; con Vittorio Gassman, Jean Louis Trintignant, Catherine Spaak y otros

Una típica crónica italiana de los años sesenta. Con en la extrovertida personalidad de Gassman, el argumento, en el que intervino un joven Ettore Scola, describe la amistad de un vividor prefesional y un tímido, facilmente modelable estudiante que recibe sus lecciones de viveza en una Roma inesperadamente desdoblada por las vacaciones, aunque siempre palpitante en fiestas y reuniones de la alta burguesía.

Dino Risi consiguió del film una dimensión emblemática que ganó en popularidad a otros títulos suyos quizás más comprometidos y ambiciosos.

"Il sorpasso", vista a la distancia, se ha convertido en el documento visual-auditivo que mejor revela la eclosión de un estado de súbito bienestar socioeconómico de la cultura peninsular, después de los amargos años de privación de la posguerra. En 1962 Italia vivía, en efecto, una euforia de expansión y consumismo: fue la fiebre de los electrodomésticos, el turismo, la moda, los festivales de música, los temas bailables de Peppino di Capri y la exultante incitación a volar de Domenico Modugno, los shows de la TV, la diversión playera y, sobre todo, la pasión por los autos. La apoteosis de los nuevos "automovilistas ("i motorizzati") dio lugar a varias comedias. "Il sorpasso" fue la más notoria.

Pero, además, la de Risi era una gran comedia. Con una apariencia de entretenimiento veraniego, la acción -según el argumento de Ettore Scola y Rugero Maccari- presenta al inefable e incontenible Bruno, una creación de Vittorio Gassman que dio lugar a un arquetipo: el fanfarrón que hace sonar el claxon de su Alfetta Spider (una "máquina" que se convirtió en legendaria) y se burla de los demás automovilistas de la ruta adelantándoseles a toda velocidad (eso es, en Italia, un "sorpasso"), seduce mujeres y con su simpatía conquista a todo el mundo. En su paseo por los alrededores de Roma, en ese tórrido agosto arrastra a un pusilánime estudiante de derecho (Jean-Louis Trintignant), que resultará la víctima trágica de las bravuconadas automovilísticas de Bruno.

Vittorio Gassman, que en 1960 habia dado un adelanto de su personaje en "Il Mattatore", recuerda de "Il sorpasso" la secuencia en la que su incontenible Bruno baila con la mujer de un empresario en un restaurante de la ruta. "Y a mí me salió del alma algo impensado." Gassman-Bruno, en efecto, se separa un poco de su compañera de baile y, al ver el efecto arrobador de sus mimos, le espeta el inmortal comentario fanfarrón: "Modestamente..." El actor evoca ese rapto inefable: "Si entre mis muchísimos films yo tuviera que elegir uno, sería "Il sorpasso", porque aquel "Modestamente...", para mí fue mi Hamlet".

Este es el tema principal de la película:


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A Quemarropa

Viernes 12 de Diciembre
en el Teatro Independencia


Título original: "Point Blank" (1967)

Dirigida por John Boorman; con Lee Marvin, Angie Dickinson, Keenan Wynn, Carroll O’Connor, Lloyd Bochner, Michael Strong, John Vernon, Sharon Acker, James Sikking, Sandra Warner.
Guión de Alexander Jacobs, David Newhouse sobre la novella The Hunter de Donald E. Westlake.

Walker (Lee Marvin) es traicionado por su mejor amigo Max Reese y su esposa Lynn cuando recibían en la abandonada prisión de Alcatraz la entrega de una gran cantidad de dinero procedente de una organización criminal. Dejándolo herido y dándolo por muerto lo abandonan desangrado en una celda de la famosa penitenciaria. Walker buscará venganza y su parte del botín; para ello intentará localizar a la pareja en la ciudad de Los Ángeles.

Estupendo y estremecedor thriller dirigido por el siempre excepcional John Boorman y basado en la novela "The Hunter" que Donald Westlake escribió en 1964 aunque con el pseudónimo de Richard Stark; Marvin interpreta a uno de los personajes más duros de toda la historia del cine americano.
Lee Marvin y John Boorman se encontraron por primera vez mientras el primero rodaba “Doce del patíbulo”. Lo que empezó como un mero conocimiento terminó siendo una relación de profunda amistad, que al poco se materializó en el deseo de ambos por trabajar juntos en una película. Y quiso el destino que cayera en su manos una sólida novela de un tal Robert Stark, pseudónimo tras el que se ocultaba Donald E. Westlake.
La feliz alianza dio como resultado una magnífica película en la que muchos quieren seguir viendo influencias de la vanguardia de la Nouvelle Vague francesa, en especial de “Alphaville”, de Jean-Luc Godard, y de su personaje central Lemmy Caution, del que Walker, el personaje de Lee Marvin, toma prestadas algunas porciones de su filosofía vital.

Boorman pues, nos lleva a la ciudad de Los Angeles y nos mete dentro del cuerpo de un tal Walker, un hombre que es dado por muerto después de ser traicionado por su amigo, un gángster llamado Mal Reese, y así vamos descubriendo que este es el amante de la esposa de Walker. Cuando este se cura de sus heridas quiere recuperar a toda costa los noventa mil dólares que ambos robaron, y para ello trama un plan de auténtica venganza...

La película cuenta con un ritmo verdaderamente inteligente a la vez que inspiradísimo, ya que unas veces lo hace de forma pausada para dar un giro vertiginoso en otras ocasiones, cosa que hace de la película una historia sumamente interesante y además aderezada con algunas escenas subidas de sexo -por aquel entonces, por supuesto.

Soberbia la fotografía en color de Philip H. Lathrop y plasmando de forma perfecta el formato panorámico para lograr al máximo esos paisajes tanto inmensos como desoladores de la gran ciudad, y muy buena a la vez la banda sonora de Johnny Mandel. Hay que destacar la presencia de John Vernon (Topaz), aquel gran actor secundario con la cara picada de viruela que le da vida a ese traidor gángster llamado Mal Reese.

Una película llena de puro nervio y dotada al más puro estilo del cine negro en plena era psicodélica, y que sigue siendo tan cautivadora como el día de su estreno.
Como curiosidad, esta película fue la primera en rodarse en la prisión de Alcatraz tras su cierre definitivo en 1963.

Ver trailer:

La Llave

Viernes 19 de Diciembre
en el Teatro Independencia


Titulo Original: "La Chiave" (1983)

Dirigida por Tinto Brass; con Frank Finlay, Stefania Sandrelli, Franco Branciaroli, Barbara Cupisti, Armando Marra y otros.
Música: Ennio Morricone

Un matrimonio celebra su vigésimo aniversario de boda en la década de los cuarenta. En el transcurso de una conversación descubren sus respectivos diarios íntimos. En ellos se especifican sus más intensas pasiones y sus más inconfesables fantasías sexuales. Basada en una historia del premio nobel japonés Junishiro Tanizake, "La Llave" levantó una enorme polémica por su alto contenido erótico.

Una de las obras maestras del gran erotómano italiano Tinto Brass. Luego de filmar "Calígula", Brass dejó de lado el cine convencional, y se dedicó de lleno al erotismo fílmico mediante títulos como La chiave (1983), Miranda (1985) y Capriccio (1987), que se recreaban en la exhibición de desnudos, con el propósito de fustigar, hedonismo mediante, la hipocresía social y la censura imperantes en el resto de los filmes comerciales.

En 1988, Brass le confesó a la revista Ciak que “el erotismo es sobre todo un hecho de lenguaje, un significado, una forma. Y para alguien que, como yo, trabaja con problemas de lenguaje, está claro que el erotismo es un argumento extremadamente estimulante. Es más, el gusto por la provocación es una ganzúa para violentar la caja fuerte de esta cultura herrumbrosa. Conseguí hacer La Chiave veinte años después de haber comprado los derechos del libro, gracias a que el productor Giuseppe Bertolucci aceptó hacerla, y a Stefania Sandrelli, que por su forma personal de transgredir dijo ¿por qué no? En ningún caso reniego de nada de lo que he hecho en el cine, a excepción de no haber sacado definitivamente mi crédito de los filmes que me fueron quitados de las manos, Salón Kitty y Calígula, que no pude montar. El montaje es para mí una función muy creativa e importante. Suelo rehacer los filmes en el montaje de un modo muy personal. Allí me olvido de todo lo que escribí en el guión, de las intenciones de las tomas, y razono sólo con lo que la película me comunica, a nivel de emoción, de sensación”.

Esta es una parte de la banda de sonido, de Ennio Morricone:


Ver trailer:

El Pasajero De La Lluvia

Martes 30 de diciembre en el Teatro Independencia a las 19 hs.

Título Original: "Le Passager De La Pluie" (1970)

Dirigida por René Clément; con Marlène Jobert, Charles Bronson, Annie Cordy, Gabriele Tinti, Jill Ireland, Jean Gaven, Ellen Bahl y Marc Mazza.
Música: Francis Lai

La esposa de un aviador es violada por un desconocido, pero por alguna razón, todas las sospechas de un crimen recaen sobre ella. René Clement arma, sobre esta inusual premisa, un thriller psicológico sorprendentemente eficaz y original. Clement, uno de los directores clave para entender la posguerra francesa, se aventura con un un producto comercial en este filme, que incluye en el reparto a un impecable Charles Bronson y a una sorprendente Marlene Jobert en el mejor papel de su carrera.

Premios:
1970: David di Donatello: David especial para Marlène Jobert.
1971: Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa

Este es el tema principal de la película, compuesto por Francis Lai:


No se consigue el trailer. Lo mejor que pudimos encontrar es esta escena, espantosamente doblada al ruso encima de la película: