Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.

Los Cínecos



PROGRAMACIÓN AÑO 2014

Cuando Éramos Reyes

Viernes 20 de Marzo

Título original: "When We Were Kings" (1996)

Dirección y guión: Leon Gast; con Muhammad Ali, James Brown, George Foreman, BB King, Spike Lee, Don King, Norman Mailer, George Plimpton y otros.

Retrato de la época en 1974 en EEUU: la resaca del Watergate y la dimisión de Nixon, el activismo negro y, sobre todo, los míticos combates de boxeo -especialmente el de Muhammad Ali contra George Foreman en el Zaire- en los que un hombre de color -Ali- llegaría a ser todo un símbolo para su raza.

La película narra los preparativos y los acontecimientos que tuvieron lugar en los días previos a la celebración del histórico combate entre Clay y Foreman, una pelea que nació el día en que Don King, el pintoresco personaje que tan pronto se declara partidario de Hugo Chávez como pierde el alma para estrechar la mano del Papa de turno, ofreció cinco millones de dólares a cada uno de los contendientes. Estos aceptaron y King buscó la financiación en el dictador zaireño Mobutu, quien no dudó en organizar, corría el año 1972, un verdadero festival popular en la capital, Kinshasa, que llamó la atención de todo el mundo y que convocó a importantes figuras del mundo negro como B.B.King y James Brown, todas ellas atentas al combate que se conoció en los medios de comunicación como “The Rumble of the Jungle”.

“When We Were Kings” retrata aquellos días desde una perspectiva no deportiva sino de otro matiz: sociológica, histórica, popular, política. El documental cuenta con las valiosas aportaciones de voces de amantes del boxeo como Norman Mailer y Spike Lee y recoge en imágenes un material de valor incalculable, el testimonio de unos acontecimientos que si de algo sirvieron fue de acicate para el desarrollo de la normalización de la cultura afroamericana en todo el mundo. Gracias y a pesar del indescriptible, fantasmagórico e inenarrable Don King, cuya presencia en esta película no tiene, literalmente, desperdicio.

Como Spike Lee comenta en este excelente documental ganador de un Oscar, “Muhammad Ali era un raro espécimen: era guapo, atlético, el más fuerte, el más rápido, carismático”, era único. Su boxeo era elegante, único, impredecible con un juego de piernas incomparable, unos puños increíblemente veloces para su peso: era un “peso pluma” de 100 Kg. Y su cara casi no se hinchaba en el ring.
Socialmente era igual de admirable. Aun a riesgo de sacrificar su carrera por sus ideales, no renunció a ellos en ningún momento. Un genio de la verborrea, un personaje de película, uno de los grandes de la historia del deporte. Ese era Ali. Alguien como él merecía un largometraje a su altura. Y en “Cuando éramos reyes” se consigue, superando las expectativas.

Tras ser marginado y castigado injustamente por su propio país (guerra de Vietnam) y con un físico que ya no era el mismo que cuando derrotó a Liston, nadie esperaba que el desenlace que se iba a producir. Allí en el antiguo Zaire, un inestable país gobernado por un represivo dictador, el interesado Don King había conseguido el combate del siglo: Ali VS Foreman.

Foreman, La Bestia. Un boxeador cuyos oponentes no duraban más de dos asaltos en pie. Una de las mayores pegadas, uno de los que más victorias acumulan por K.O. de la historia, aquel que derrotó al genio Frazier en dos asaltos. Cualquiera temblaría si se tuviera que enfrentar a una mole como él.
Viendo todos estos datos nadie apostaría por el viejo y fanfarrón Ali, pero este hizo uso de algo que nadie esperaba necesitarse en boxeo: la inteligencia.

Fuera del cuadrilátero. Puso a su favor a todo un país: se relacionaba con gente de a pie, adulaba a los zaireños, utilizando una de sus mejores virtudes: la palabra. Toda una comunidad contempló a Ali como un héroe y a Foreman como el villano, el cual no hizo mucho por remediarlo: se recluyó en su hotel durante toda su estancia en Zaire. Así en el combate, la gente ensordecía el estadio con la frase “¡Ali bomaye!” (Ali mátalo); el daño mental que sufrió Foreman con esta frase decidió el combate.

Dentro del cuadrilátero. Cassius Clay realizó una de las estrategias más brillantes de la historia del boxeo; hizo creer a todo el mundo que iba a “bailar”, a moverse como solo él sabía cuando su estrategia era bien distinta: provocar y cansar al contrincante y posteriormente machacarle. Todo a pedir de boca, tras un mes de continuas fanfarronadas y pestes hacia Foreman, este explotó en el ring, pero Ali “no bailaba”; aunque Ali no desfalleció ni un momento y “pico como una abeja” durante todo el combate. Cuando llegó el octavo asalto una ráfaga de golpes llegó al cansado George, y Ali venció por KO. El “¡Ali bomaye!” nunca resonó tan alto.

Un documental de gran valor histórico, sociológico y político retrato de 1974, una época de activismo negro en la que Muhammad marcaría un antes y un después para su raza: todo un fenómeno que va más allá de un combate de boxeo.

Ver trailer:

La Piscina

Viernes 27 de Marzo

Título original: "La Piscine" (1969)

Dirigida por Jacques Deray; con Alain Delon, Romy Schneider, Maurice Ronet y Jane Birkin.

Jean-Paul (Alain Delon) –escritor fracasado y actualmente creativo publicitario en crisis- y Marianne (Romy Schneider) pasan días felices en una villa en Saint-Tropez. Aparentemente su relación es plácida pero muy pronto advertiremos la fragilidad de la misma. Esta circunstancia se confirmará con la llegada de Harry (Maurice Ronet), amigo de Jean-Paul y antiguo amante de Marianne. A este le acompaña su hija de 18 años –Penélope (Jane Birkin)-, inicialmente ausente de la situación que se plantea pero que de forma paralela mostrará su fascinación por Jean-Paul, máxime al comprobar que posee más personalidad que la que le adjudicaba su padre en sus despectivos comentarios.

A pesar de que en apariencia sus diferencias del pasado se han resuelto, antiguas enemistades entre Jean-Paul y Harry pronto comienzan a resurgir - Harry alimenta constantemente los celos y la susceptibilidad de Jean-Paul con su arrogancia, y por sus referencias a su relación pasada con Marianne, que ella siempre negó ante Jean-Paul.

Así comienza un juego peligroso y ambiguo de deseos y celos entre los personajes, que va resquebrajando el frágil equilibrio aparentemente perfecto. La relación entre las cuatro personas adquiere unos tintes retorcidos pese a su aparente aire civilizado, y la atmósfera se vuelve cada vez más amenazante y asfixiante.

Una película sensual interpretada por actores magistrales, y que termina con una de las más bellas pruebas de amor que el cine ha inventado.

Nueve años después de "Plein Soleil", de René Clément (que pasamos a fin de febrero), nuevamente podemos ver juntos a Ronet y Delon, las similitudes entre los personajes de estas dos películas también son numerosos y la rivalidad entre ambos nuevamente funciona a la perfección.

Ver trailer:


Este es uno de los temas de la película:

La Aventura Es La Aventura


Martes 3 de Febrero

Título original: "L'Aventure C'Est L'Aventure" (1972)

Dirigida por Claude Lelouch; con Lino Ventura, Jaques Brel, Aldo Maccione, Charles Denner, Charles Gérard, Johnny Hallyday, Nicole Courcel, Yves Robert, Juan Luis Buñuel y otros.

Una pandilla de sinvergüenzas, delincuentes y gángsters descubren que están pasados de moda y que la forma más rentable y cómoda de delinquir y hacerse ricos es a través de la política.

Mezcla rara de comedia costumbrista, cine de aventuras y denuncia política, donde no se salva nadie. Obra de un Claude Lelouch inspirado (parece mentira que sea el mismo director que años después pergeñara el film "Los Unos Y Los Otros").

(Subtítulos Denise Castello)

Ver trailer:
(Para verlo en pantalla completa cliquea el ícono en la barra inferior de la ventana de video)

Hells Angels On Wheels

Martes 10 de Febrero

Título original: "Hells Angels On Wheels" (1967)

Dirigida por Richard Rush; con Jack Nicholson, Jack Nicholson, Adam Roarke, Sabrina Scharf y otros.

El film cuenta la historia de Poet, un empleado de una triste estación de servicio (Jack Nicholson) cuya vida cambia radicalmente cuando decide unirse a los infames Hells Angels.
Al principio Poet se siente feliz de que la banda lo acepte, y se integra al grupo con sus códigos, viajando con ellos y viviendo numerosas aventuras en la carretera. Pero se va metiendo en problemas cuando se enamora de la novia del líder del grupo...

En este film aparecen varios miembros de los Hells Angels, incluído el mismo Ralph 'Sonny' Barger, presidente de los Hells Angels de Oakland, California.

(Subtítulos elaborados por Denise Castello)

Ver trailer:
Hell's Angels on Wheels Trailer

Los Profesionales

Martes 17 de Febrero

Título original: "The Professionals" (1966)

Dirección, producción y guión: Richard Brooks; con Burt Lancaster, Lee Marvin, Robert Ryan, Woody Strode, Jack Palance, Claudia Cardinale, Ralph Bellamy, Joe De Santis, Rafael Bertrand, Jorge Martínez De Hoyos, Marie Gomez, José Chávez, Carlos Romero, Vaughn Taylor.
Música: Maurice Jarré.

Un rico ranchero americano contrata a cuatro aventureros para rescaten a su joven y bella esposa en poder de un bandido mexicano. Trás liberarla, comprueban que no había tal secuestro, sino una historia de amor entre ambos.... Grant, un ranchero cuyas propiedades lindan con la frontera de México, contrata a cuatro aventureros para que penetren en territorio de la nación vecina, se introduzcan en el campamento de unos guerrilleros revolucionarios y rescaten a su esposa, María, que ha sido raptada por Raza y sus hombres. Los mercenarios aceptan el trato, pero pronto descubren que hay gato encerrado.

Excelente western "crepuscular" de la década del 60, con un reparto de lujo y la siempre sobria y ajustada dirección del director y guionista Richard Brooks. Este film es de lo más destacado de su obra, donde retoma en cierto sentido el discurso sobre las revoluciones mostrado en “Crisis”, aunque en esta ocasión con mayor soltura y profundidad, con menos pesimismo y a la vez con una mayor lucidez y crítica al intervencionismo de los Estados Unidos en otros países, pues la acción se ubica en 1912 en México, pero queda claro el paralelismo, dada la fecha de realización del filme en 1966, con la guerra de Vietnam. Un western entretenido, con soberbias actuaciones, diálogos impredibles y a la vez con gran capacidad alegórica para trasmitir con gran eficacia un mensaje político.

Ver extracto:


Este es el tema principal de la banda de sonido:

A Pleno Sol

Jueves 26 de Febrero a las 18 hs.

Título original: "Plein Soleil" (1960)

Dirigida por René Clément; con Alain Delon, Marie Laforet y Maurice Ronet. Música: Nino Rota.

Es un hito insoslayable en la historia de la cinematografía. El policial francés tuvo con "A Pleno Sol" uno de sus mayores éxitos a nivel mundial, venerado hasta el día de hoy, y supo ganarse el título de "Clásico" desde el día de su estreno. Rodada durante 1959, su estreno tuvo lugar el 10 de Marzo de 1960.

Decía Miguel Ángel Palomo, del diario español "El País", que "la mítica novela de Patricia Highsmith sirve de base a este maravilloso thriller, en el que Alain Delon regala una legendaria encarnación del amoral Ripley, embarcado en un intento de crimen perfecto con el que saciar su arribismo y sus ambiciones. Un filme repleto de codicias turbias y pasiones oscuras, de embriagadora cadencia y asfixiante intensidad".

En efecto, este thriller francoitaliano basado en la novela "The Talented Mr. Ripley" hace un estremecedor retrato de su protagonista, Tom Ripley (Alain Delon), quien intenta convencer a Philippe Greenleaf (Maurice Ronet), un joven millonario, de que vuelva a EEUU, a pedido del padre de este último, quien le pagaría una recompensa por ello. Pero Greenleaf no tiene ningún interés en volver a EEUU, y cuando Ripley se da cuenta, comienza a idear un perverso plan... y a partir de ahí irá ejecutando ese plan que aparentemente no tenía en mente pero que a través de miradas sutiles podía intuir el espectador.

La soltura con la que está rodada es producto del aire renovador de la Nouvelle Vague que rodeaba al cine de entonces y ofrece una singularidad y un carácter perturbador únicos. En todo momento se siente la tensa relación entre los personajes, donde a cada rato surge la humillación, la desconfianza y la simulación. Tom Ripley aparentemente se ha hecho amigo de Philippe Greenleaf, pero en realidad Ripley es siempre objeto de los sofisticados desprecios de Greenleaf, que generalmente se centran en sus limitaciones culturales y de educación, generando en él secretos deseos de venganza.

Como bien dice Palomo, "A Pleno Sol" se desarrolla con una cadencia arrebatadora, sin prisas, sin precipitaciones, en un ambiente luminoso e idílico que contrasta con lo retorcido de las intenciones del misterioso amigo americano. En todo momento se intuye la tragedia; la tensión progresa en aumento. Sabemos que Ripley es un tipo agradable, educado y encantador a primera vista, pero algo oscuro reside en su interior. Y su plan se muestra altamente eficaz hasta la llegada de un desenlace memorable e irónico, que, en la tradición de los crímenes (im)perfectos, cierra de forma inmejorable la película.

Ciertamente A Pleno Sol ofrece la perversa belleza de su look visual –excepcional cromatismo en la fotografía de Henri Decae-, destinada a potenciar una narrativa que no sigue los patrones convencionales y prefiere indagar en la mirada, las reacciones, los gestos y buscando a través de ellos el estudio de sus caracteres. Quizá sea ese uno de sus logros y el que ha permitido que con el paso del tiempo su condición de clásico siga vigente mientras que otras realizaciones del período hayan envejecido irremisiblemente. Puede ser que el film de Clément abriera y cerrara al mismo tiempo un camino en el cine moderno. Podríamos decir que este director logró en una sola película quizá más que los Godard, Antonioni o Truffaut al adoptar elementos del cine de éstos pero aplicados en una historia más cercana al cine clásico.

En cualquier caso su presencia permanece, como permanece su condición de espléndido, pérfido y atrevido thriller. Y emerge también la belleza, variedad y acierto de la partitura de Nino Rota, que combina su integración musical en la Italia de la época, que se debatía entre el eco de sus tradiciones y su integración en la modernidad.

Una de las virtudes de esta versión de la novela de Highsmith es que da la sensación de realismo, de autenticidad. Los personajes son creíbles y consistentes gracias al trabajo de los actores; desde la enorme expresividad de los ojos de Marie Laforet a la febril ingenuidad y torpe aire dominador de un Maurice Ronet espléndido. Pero, por encima de todo, emerge la creación de un Alain Delon en estado de gracia, en un trabajo por el que vale toda una carrera, que le permitió consagrarse como prototipo del beau tenebraux.

Así pues, sufrimos por Ripley a pesar de su carencia de escrúpulos, a pesar de su condición de personaje negativo que, no obstante, resulta atractivo y nos mantiene sin despegar la atención de la pantalla hasta el final. Su Tom Ripley pertenece por derecho propio a la larga galería de encarnaciones del mal que ha dado el cine. Quizá de entre las más singulares. Y permite por supuesto comprobar el instintivo talento de una presencia de la que se enamora la cámara irremediablemente.

Como curiosidad, en esta película aparece una joven Romy Schneider en un pequeño papel (como acompañante de Fred, el amigo de Greenleaf) que ni siquiera figura en los créditos.

Estos temas son parte de la música de la película:


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Al Final De La Escalera

Martes 6 de enero

Título original: "The Changeling" (1980)

Dirigida por Peter Medak; con George C. Scott, Trish van Devere, Melvyn Douglas y otros.

"Al Final de la Escalera" es una historia de fantasmas de la vieja escuela. Protagonizada por George C. Scott como John Russell, un compositor que acaba de perder a su mujer y su pequeña hija en un trágico accidente, y para tratar de salir adelante, decide trabajar como profesor de música y mudarse a otra ciudad, donde alquila una antigua mansión. Al poco tiempo comienza a percibir que no está solo en la casa y poco a poco descubre que muchos años atrás ha ocurrido un espantoso asesinato allí.

El film va introduciendo gradualmente al espectador en una historia que no necesita de excesivos efectos especiales ni gore ni adolescentes aterrorizados ni monstruos ridículos para dar miedo. El terror profundo y visceral no radica en los planos de sangre a raudales, sino en las sombras y el silencio, en las notas de una canción de cuna, en los susurros, en el tempo sostenido de un suspense y una inquietud que no conceden tregua y, sobre todo, en un espectro que clama venganza desde el cuarto secreto del ático de una casa victoriana, bellísima e inquietante.

Una buena dirección, un excelente guión, unas interpretaciones memorables, una banda sonora fantasmagórica, una excelente puesta en escena y ambientación, una magistral fotografía y un trabajo de cámaras que la convierten en una de las mejores producciones del género.

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