Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.
Viernes 15 de Agosto ESTRENO PARA LOS PAÍSES DE HABLA HISPANA
Título original: "Space Is The Place" (1974)
Dirigida por John Coney; con Sun Ra and his Intergalactic Solar Arkestra.
Retirada de los cines poco tiempo después de su estreno, prácticamente inencontrable desde hace años y, sin embargo, convertida en película de culto por varias generaciones.
Luego de atravesar el espacio en una nave propulsada por música de jazz, Sun Ra se aproxima a la Tierra, con la intención de llevarse a la población negra a un nuevo planeta en donde pueda prosperar, y con esa misión aterriza en California. Allí se encuentra con un supervillano, the Overseer (el "Capataz", en alusión a los supervisores de la época de la esclavitud), interpretado por Ray Johnson, que explota a la población negra, en alianza con la NASA y el FBI. Luego de jugarse los destinos de la población negra en un extraño partido de naipes, ¿conseguirá Sun Ra salvarlos?
Esta auténtica joya del cine, mezcla de ciencia ficción surrealista y blaxplitation (y documental autobiográfico de quien aseguraba haber nacido en Saturno), que cuenta por si fuera poco con una banda sonora de otro planeta a cargo de la mismísima Intergalactic Solar Arkestra de Sun Ra, nunca ha sido proyectada en Argentina ni en países de habla hispana. (Subtítulos: Denise Castello).
Así comienza:
Otras escenas (editadas, sin spoilers):
Y como bonus, aquí va un tema de la banda original de sonido:
Dirigida por Jean-Pierre Melville; con Alain Delon, Gian Maria Volonté, Yves Montand y André Bourvil.
“El Círculo Rojo”: una obra maestra del cine negro
Extraordinario filme policiaco de uno de los grandes maestros del género. A pesar de que la historia se atiene a reglas conocidas y desenlaces previsibles, lo hace con un rigor narrativo poco frecuente. Su utilización del elenco es notable y obtiene personajes plenos de convicción.
"El Círculo Rojo" es casi una deconstrucción del género policiaco, de cualquier película de cine negro. La trama sigue, a priori, el esquema clásico de este género: Corey (hierático, gélido, duro y desasosegante Alain Delon) es un ladrón que sale de la cárcel después de cumplir cinco años de condena e inmediatamente se topa con la posibilidad de dar un gran golpe final: el robo de la joyería más prestigiosa de París, situada en la mismísima Place Vendôme. Paralelamente conocemos la historia de Vogel (turbio y seco Gian Maria Volonté ), un asesino que es conducido a la cárcel por el Comisario Mattei (reflexivo y melancólico Bourvil) y del que se escapa de entre sus dedos saltando de un tren en marcha. Ambos delincuentes se encuentran por azar y planean juntos el gran golpe, junto con un ex policía alcohólico y esquizofrénico, Jansen (un atormentado y destruido Yves Montand).
La existencialista decisión de Melville es la contraria a la sabida, a la evidente: no dibujemos héroes, sólo arquetipos que están fijos en su posición inicial. No esbocemos villanos sino roles preestablecidos que giran en círculos. Corey y Vogel se reconocen, como se reconocen el pistolero y el forajido en un western de Sergio Leone: a base de miradas. El encuentro entre ladrón y asesino se salda con una mirada a los ojos que los lleva a un reconocimiento implícito, a una sensación de pertenencia al mismo bando, uno de los dos bandos polarizados en los que se divide la sociedad maniquea que queda trazada. Tal vez los dos personajes más interesantes sean el policía corrupto Jansen, que sólo es capaz de abandonar su infierno a través de la aceptación de su integración en el bando de los delincuentes, y el triste comisario Mattei, que acepta la extorsión y el chantaje a los confidentes con resignación y que basa su trabajo en la minuciosidad y no en el heroismo.
Ese es el punto clave de ese viaje a las entrañas del policiaco por parte del director francés, la desmitificación de sus componentes: el villano no es la reencarnación del mal sino que es el ejecutor de un trabajo bien hecho. Para ello no nos muestra el ingenio del plan maestro que antes de ser llevado a cabo es una obra de arte y en el transcurso del mismo se ve desmontado por los imprevistos. No, el camino es el inverso: no hay plan maestro sino plan meticuloso. No hay imprevistos sino eficacia. Los ladrones son grises funcionarios del delito, nunca encarnaciones majestuosas del mal. Y el policía no es un héroe, no tiene golpes de genio, no hace actos arrojados, valientes y temerarios que terminen con la victoria del bien sobre el mal.
A lo largo del filme Melville propone un montaje extraño, alterando el ritmo interno de la narración con encuadres forzados e imposibles; también es de destacar la originalidad de la música de Eric Demarsan, una partitura que nos conduce de forma casi imperceptible desde el policíaco norteamericano puro hasta un desenlace casi japonés, propio de una película de Akira Kurosawa. Todo esto conforma en manos de Melville una espectacular descomposición de caminos que se creían conocidos y muy transitados.
Actualmente se encuentra en preproducción un innecesario remake que protagonizará Orlando Bloom.
Dirigida por Robert Enrico; con Alain Delon, Lino Ventura, Joanna Shimkus y Serge Reggiani
Un clásico film de culto. Tres amigos de espíritu aventurero; Manu, Roland y Laetitia, parten al Congo en busca de un avión hundido con un tesoro oculto, y son perseguidos por un grupo de mercenarios que también van en busca del del mismo. Pero más allá de la cruda sinopsis argumental lo que desprende esta película es una dulce melancolía por una forma de hacer, entender y disfrutar el cine que ya se ha perdido casi completamente. Cine puro de aventuras sin mayores efectos especiales que el de la amistad, el amor y el compañerismo. Una película inmensamente popular en su momento y que marcó una época, magistralmente interpretada por la insuperable dupla de Alain Delon y Lino Ventura, ambos en su mejor momento, más el aporte de una exquisita Joanna Shimkus en el especial papel de Laetitia, personaje del cual se enamorara toda una generación.
Ver trailer:
Aquí va el leit-motiv de la película, interpretado por Alain Delon:
Dirigida por Charles Marquis Warren; con Elvis Presley, Ina Balin y Victor French.
"Charro!" fue la 29º película protagonizada por el rey del rock & roll y la única en la que éste no canta. Su voz se escucha sólo en los créditos, en la canción homónima. La canción "Charro!" fue escrita por Billy Strange y Mac Davis y fue la cara B del single "Memories" y fue grabada el 15 de octubre de 1968 en el Samuel Goldwyn Studio de Hollywood. La sesión fue dirigida por Hugo Montenegro, uno de los máximos exponentes de la música lounge de los sesentas y conocido por su exitosa versión de "El Bueno, El Feo y El Malo". Su banda de sonido para el film de Elvis es uno de los puntos destacados del mismo.
La película fue filmada en Arizona durante los meses de julio y agosto de 1968, justo cuando Elvis terminaba de grabar su "Elvis 1968 TV Special", el programa de televisión que marcó su regreso triunfal a la consideración de la crítica especializada.
Elvis interpreta a Jess Wade, un ex integrante de una banda que pretende volverse honesto, pero el líder de su antigua banda le pone una trampa para vengarse por haberle quitado a su amante y por haberlos abandonado, y termina amenazando con destruir toda una pequeña ciudad. Sólo Wade puede salvar al pueblo entero de su antigua pandilla.
Presley intentó con este western terminar con la agotada fórmula de sus exitosas pero repetitivas películas musicales, demostrando que podía actuar cuando se lo proponía (o lo dejaban).
Con su estética áspera de antihéroe violento y su punto de vista cínico, "Charro!" está inspirado en los Spaghetti Western de la década del '60. Incluso el personaje de Elvis tiene el mismo aspecto que el personaje de Clint Eastwood (el "hombre sin nombre") de las películas de Sergio Leone.
Dirigida por Richard Rush; con Jack Nicholson, Max Julien, Susan Strasberg, Dean Stockwell y Bruce Dern
En 1968 salió a la luz, de la mano de Richard Rush, Psych-out, película sobre las aventuras de un grupo de hippies en la calle Haight-Ashbury que presenta como actor principal a un joven Jack Nicholson que no llega a los 30 años haciendo el papel de Stoney, el líder y guitarrista de una banda de rock psicodélico (Mumblin’ Jim), a Susan Strasberg, ya conocida por su papel de “fémina indefensa” en varias películas contraculturales de los 60s, en el papel de Jenny Davis, una muchacha sorda que llega a San Francisco con la intención de encontrar a su hermano Steve (Bruce Dern), un manifestante hippie obsesionado con la búsqueda de la paz a través de cristo. Complementan el reparto Adam Roarke como Ben y Max Julien como Elwood, amigos y compañeros de banda de Stoney. Cabe resaltar la excelente actuación de Dean Stockwell como Dave, un antisocial que vive aislado de todos porque considera que los demás viven de mentiras y el no. La película tiene una excelente banda sonora que combina temas como “Incense and Peppermints” de Strawberry Alarm Clock con otros íconos de la psicodelia de los '60.
Dirigida por Ralph Bakshi, con guión de Ralph Bakshi basado en el cómic original de Robert Crumb.
Fritz el gato es una maravillosa y extremadamente divertida animación que mezcla el ambiente en los barrios populares de Nueva York, el sexo, las drogas y la violencia. La historia se desarrolla en la década de los 60s, gira alrededor de un gato pervertido en su búsqueda del amor en los lugares menos indicados. Politicamente incorrecta, el film usa, abusa, critica y presenta todos los tópicos de la contracultura de los sesentas. Un hito en la historia de la animación occidental, que fue considerada como material XXX por el alto contenido sexual, que no supera al fuerte contenido político muy común a todas las obras de Bakshi de esa época.
Fritz nació de la mano de Robert Crumb en 1959 y reapareció en 1965 en el magazine "HELP!", muy adecuado para un gato lleno de dudas existenciales, encantado con las drogas y el sexo, pero desengañado de sí mismo. Un reflejo de muchos jóvenes que admiraron a este anti-héroe felino.
Participaron en la realización más de cincuenta artistas, incluyendo a Jim Davis [quien posteriormente se hiciera famoso por su creación Garfield]. Técnicamente es una obra admirable e incluso, muy particular dentro de la filmografía de Bakshi, ya que al tomar prestados varios recursos estilísticos de Crumb [como el uso pesado de las líneas, por ejemplo] el resultado no se parece en nada a sus otras producciones. La banda sonora jazzística es una pieza maestra en sí misma e incluye a figuras como Charles Earland y Merle Saunders, cuidando el refinado gusto de Crumb por los clásicos. Polémica, innovadora, de alto voltaje erótico y crítica social, hoy en día la peli sigue considerándose como uno de los más grandes filmes de animación underground de la historia.
Auténtico film de culto donde un gato atorrante participa de orgias y se mezcla con Hells Angels, Panteras Negras y Hippies radicalizados en un viaje iniciático y muy divertido que no es apto para niños ni pacatos.
Dirigida por Jean Herman; con Alain Delon, Charles Bronson, Olga Georges-Picot y Brigitte Fossey.
Después de servir juntos en la legión, durante el conflicto de Argelia, un médico (Alain Delon) y un mercenario (Charles Bronson) regresan a Marsella donde siguen caminos separados. El médico llega a un acuerdo con una misteriosa joven para devolver a lacaja fuerte de su empresa, unos títulos que ella sustrajo tiempo atrás. Pero llega el momento señalado y hace su aparición el mercenario, quedándose encerrado en el edificio junto al doctor, para acabar dandose cuenta de que han sido engañados.
Apasionante policial de sostenido suspenso e intimidad minimalista, con un guión impecable, un par de actores en su mejor momento, y con un final memorable, de esos tan especiales que nos impulsan inevitablemente a retroceder la película y volver a ver la escena una vez más.