Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.
Título original: "L'Aventure C'Est L'Aventure" (1972)
Dirigida por Claude Lelouch; con Lino Ventura, Jaques Brel, Aldo Maccione, Charles Denner, Charles Gérard, Johnny Hallyday, Nicole Courcel, Yves Robert, Juan Luis Buñuel y otros.
Una pandilla de sinvergüenzas, delincuentes y gángsters descubren que están pasados de moda y que la forma más rentable y cómoda de delinquir y hacerse ricos es a través de la política.
Mezcla rara de comedia costumbrista, cine de aventuras y denuncia política, donde no se salva nadie. Obra de un Claude Lelouch inspirado (parece mentira que sea el mismo director que años después pergeñara el film "Los Unos Y Los Otros").
(Subtítulos Denise Castello)
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Dirigida por Richard Rush; con Jack Nicholson, Jack Nicholson, Adam Roarke, Sabrina Scharf y otros.
El film cuenta la historia de Poet, un empleado de una triste estación de servicio (Jack Nicholson) cuya vida cambia radicalmente cuando decide unirse a los infames Hells Angels. Al principio Poet se siente feliz de que la banda lo acepte, y se integra al grupo con sus códigos, viajando con ellos y viviendo numerosas aventuras en la carretera. Pero se va metiendo en problemas cuando se enamora de la novia del líder del grupo...
En este film aparecen varios miembros de los Hells Angels, incluído el mismo Ralph 'Sonny' Barger, presidente de los Hells Angels de Oakland, California.
Dirección, producción y guión: Richard Brooks; con Burt Lancaster, Lee Marvin, Robert Ryan, Woody Strode, Jack Palance, Claudia Cardinale, Ralph Bellamy, Joe De Santis, Rafael Bertrand, Jorge Martínez De Hoyos, Marie Gomez, José Chávez, Carlos Romero, Vaughn Taylor. Música: Maurice Jarré.
Un rico ranchero americano contrata a cuatro aventureros para rescaten a su joven y bella esposa en poder de un bandido mexicano. Trás liberarla, comprueban que no había tal secuestro, sino una historia de amor entre ambos.... Grant, un ranchero cuyas propiedades lindan con la frontera de México, contrata a cuatro aventureros para que penetren en territorio de la nación vecina, se introduzcan en el campamento de unos guerrilleros revolucionarios y rescaten a su esposa, María, que ha sido raptada por Raza y sus hombres. Los mercenarios aceptan el trato, pero pronto descubren que hay gato encerrado.
Excelente western "crepuscular" de la década del 60, con un reparto de lujo y la siempre sobria y ajustada dirección del director y guionista Richard Brooks. Este film es de lo más destacado de su obra, donde retoma en cierto sentido el discurso sobre las revoluciones mostrado en “Crisis”, aunque en esta ocasión con mayor soltura y profundidad, con menos pesimismo y a la vez con una mayor lucidez y crítica al intervencionismo de los Estados Unidos en otros países, pues la acción se ubica en 1912 en México, pero queda claro el paralelismo, dada la fecha de realización del filme en 1966, con la guerra de Vietnam. Un western entretenido, con soberbias actuaciones, diálogos impredibles y a la vez con gran capacidad alegórica para trasmitir con gran eficacia un mensaje político.
Dirigida por René Clément; con Alain Delon, Marie Laforet y Maurice Ronet. Música: Nino Rota.
Es un hito insoslayable en la historia de la cinematografía. El policial francés tuvo con "A Pleno Sol" uno de sus mayores éxitos a nivel mundial, venerado hasta el día de hoy, y supo ganarse el título de "Clásico" desde el día de su estreno. Rodada durante 1959, su estreno tuvo lugar el 10 de Marzo de 1960.
Decía Miguel Ángel Palomo, del diario español "El País", que "la mítica novela de Patricia Highsmith sirve de base a este maravilloso thriller, en el que Alain Delon regala una legendaria encarnación del amoral Ripley, embarcado en un intento de crimen perfecto con el que saciar su arribismo y sus ambiciones. Un filme repleto de codicias turbias y pasiones oscuras, de embriagadora cadencia y asfixiante intensidad".
En efecto, este thriller francoitaliano basado en la novela "The Talented Mr. Ripley" hace un estremecedor retrato de su protagonista, Tom Ripley (Alain Delon), quien intenta convencer a Philippe Greenleaf (Maurice Ronet), un joven millonario, de que vuelva a EEUU, a pedido del padre de este último, quien le pagaría una recompensa por ello. Pero Greenleaf no tiene ningún interés en volver a EEUU, y cuando Ripley se da cuenta, comienza a idear un perverso plan... y a partir de ahí irá ejecutando ese plan que aparentemente no tenía en mente pero que a través de miradas sutiles podía intuir el espectador.
La soltura con la que está rodada es producto del aire renovador de la Nouvelle Vague que rodeaba al cine de entonces y ofrece una singularidad y un carácter perturbador únicos. En todo momento se siente la tensa relación entre los personajes, donde a cada rato surge la humillación, la desconfianza y la simulación. Tom Ripley aparentemente se ha hecho amigo de Philippe Greenleaf, pero en realidad Ripley es siempre objeto de los sofisticados desprecios de Greenleaf, que generalmente se centran en sus limitaciones culturales y de educación, generando en él secretos deseos de venganza.
Como bien dice Palomo, "A Pleno Sol" se desarrolla con una cadencia arrebatadora, sin prisas, sin precipitaciones, en un ambiente luminoso e idílico que contrasta con lo retorcido de las intenciones del misterioso amigo americano. En todo momento se intuye la tragedia; la tensión progresa en aumento. Sabemos que Ripley es un tipo agradable, educado y encantador a primera vista, pero algo oscuro reside en su interior. Y su plan se muestra altamente eficaz hasta la llegada de un desenlace memorable e irónico, que, en la tradición de los crímenes (im)perfectos, cierra de forma inmejorable la película.
Ciertamente A Pleno Sol ofrece la perversa belleza de su look visual –excepcional cromatismo en la fotografía de Henri Decae-, destinada a potenciar una narrativa que no sigue los patrones convencionales y prefiere indagar en la mirada, las reacciones, los gestos y buscando a través de ellos el estudio de sus caracteres. Quizá sea ese uno de sus logros y el que ha permitido que con el paso del tiempo su condición de clásico siga vigente mientras que otras realizaciones del período hayan envejecido irremisiblemente. Puede ser que el film de Clément abriera y cerrara al mismo tiempo un camino en el cine moderno. Podríamos decir que este director logró en una sola película quizá más que los Godard, Antonioni o Truffaut al adoptar elementos del cine de éstos pero aplicados en una historia más cercana al cine clásico.
En cualquier caso su presencia permanece, como permanece su condición de espléndido, pérfido y atrevido thriller. Y emerge también la belleza, variedad y acierto de la partitura de Nino Rota, que combina su integración musical en la Italia de la época, que se debatía entre el eco de sus tradiciones y su integración en la modernidad.
Una de las virtudes de esta versión de la novela de Highsmith es que da la sensación de realismo, de autenticidad. Los personajes son creíbles y consistentes gracias al trabajo de los actores; desde la enorme expresividad de los ojos de Marie Laforet a la febril ingenuidad y torpe aire dominador de un Maurice Ronet espléndido. Pero, por encima de todo, emerge la creación de un Alain Delon en estado de gracia, en un trabajo por el que vale toda una carrera, que le permitió consagrarse como prototipo del beau tenebraux.
Así pues, sufrimos por Ripley a pesar de su carencia de escrúpulos, a pesar de su condición de personaje negativo que, no obstante, resulta atractivo y nos mantiene sin despegar la atención de la pantalla hasta el final. Su Tom Ripley pertenece por derecho propio a la larga galería de encarnaciones del mal que ha dado el cine. Quizá de entre las más singulares. Y permite por supuesto comprobar el instintivo talento de una presencia de la que se enamora la cámara irremediablemente.
Como curiosidad, en esta película aparece una joven Romy Schneider en un pequeño papel (como acompañante de Fred, el amigo de Greenleaf) que ni siquiera figura en los créditos.
Estos temas son parte de la música de la película:
Dirigida por Peter Medak; con George C. Scott, Trish van Devere, Melvyn Douglas y otros.
"Al Final de la Escalera" es una historia de fantasmas de la vieja escuela. Protagonizada por George C. Scott como John Russell, un compositor que acaba de perder a su mujer y su pequeña hija en un trágico accidente, y para tratar de salir adelante, decide trabajar como profesor de música y mudarse a otra ciudad, donde alquila una antigua mansión. Al poco tiempo comienza a percibir que no está solo en la casa y poco a poco descubre que muchos años atrás ha ocurrido un espantoso asesinato allí.
El film va introduciendo gradualmente al espectador en una historia que no necesita de excesivos efectos especiales ni gore ni adolescentes aterrorizados ni monstruos ridículos para dar miedo. El terror profundo y visceral no radica en los planos de sangre a raudales, sino en las sombras y el silencio, en las notas de una canción de cuna, en los susurros, en el tempo sostenido de un suspense y una inquietud que no conceden tregua y, sobre todo, en un espectro que clama venganza desde el cuarto secreto del ático de una casa victoriana, bellísima e inquietante.
Una buena dirección, un excelente guión, unas interpretaciones memorables, una banda sonora fantasmagórica, una excelente puesta en escena y ambientación, una magistral fotografía y un trabajo de cámaras que la convierten en una de las mejores producciones del género.
Dirigida por Mario Bava; con John Phillip Law, Marisa Mell, Michel Piccoli, Adolfo Celi, Terry-Thomas, Claudio Gora, Mario Donen y otros. Con música de Ennio Morricone.
La historia está basada en el personaje del comic italiano “Diabolik”, creado por las hermanas Angela y Luciana Giussani en 1962.
Diabolik (John Phillip Law), es un atractivo y educado ladrón, que no está contento con todas las cosas buenas que le da la vida. Menos aún cuando existen montañas de dinero que robar antes las mismísimas narices de estirados oficiales del gobierno y joyas valiosas que extraer de los cajones de los multimillonarios. Este esquivo canalla encuentra las más diversas maneras de vivir siempre al límite, ya sea escalando muros, saboteando una rueda de prensa con gas de la risa, sacando una confesión de un amo del crimen mientras cae junto a él de un avión. ¿Imposible? No, diabólico… Diabolik para ser exactos.
Mario Bava es un director recordado casi exclusivamente por sus cintas de terror gótico, pese a que se movió prácticamente por todos los géneros cinematográficos imaginables. El realizador siempre se caracterizó por la estupenda fotografía de sus trabajos, lo que combinaba con un exquisito uso de los colores. Son estos dos elementos los que resaltan enormemente en "Diabolik", la adaptación del Fumetti "Diabolik". Desde el primer momento podemos apreciar que estamos en presencia de un completo antihéroe, muy en el estilo de su colega francés Fantômas, personaje creado por los escritores Marcel Allain y Pierre Souvestre en 1991. Diabolik es un hombre frío y calculador, que no dudará en matar a todo aquel que se interponga en su camino, el cual aprovechará todas las oportunidades que se le presenten, para burlarse de la autoridad representada principalmente por el inspector Ginko (Michel Piccoli). A su lado se encuentra su novia Eva (Marisa Mell), la cual utiliza su sexualidad para conseguir todo lo que ella desea.
Políticamente, Bava y sus guionistas quisieron conservar la anarquía existente en el comic original. Diabolik bien podría ser considerado un terrorista; constantemente está maquinando una nueva forma de burlarse de las autoridades, a la vez que intenta desestabilizar al gobierno, dejándolo en situaciones bastante delicadas. Avergonzados oficiales y burócratas pierden sus trabajos debido a la incapacidad que presentan para atraparlo. De la misma forma, Diabolik conserva algunos de los malos hábitos que presentaba en el comic: el criminal no duda en matar cuanto policía se le acerque y en el punto de la cinta, dinamita un par de edificios del gobierno solo para demostrar que sus amenazas son totalmente ciertas. Todo esto refleja el mensaje que quisieron establecer las hermanas Giussani en su obra, que posiblemente se refería al caos político existente en la Italia de la época, junto con ubicar a ambicioso y calculador Diabolik, como un símbolo del consumismo material sin límites, que sigue presente hasta el día de hoy.
En términos de diversión, la cinta sin duda no queda corta. Diabolik utiliza todo tipo de artefactos para cometer sus fechorías, recordando en gran medida algunas de las cintas de James Bond, o incluso la serie de televisión estadounidense de los sesenta "Batman", la cual muchas veces ha sido comparada de alguna manera con los contenidos y la estética de esta película. Incluso se podría considerar la guarida de Diabolik, como una versión bastante más chic y futurista de la baticueva del enmascarado superhéroe. Muchas de las situaciones que se pueden ver durante el transcurso de la película son bastante inverosímiles, como por ejemplo la escena en donde roba un bloque de oro de veinte toneladas sin mayores problemas, razón por la cual debe ser vista sin ser tomada demasiado en serio para poder ser disfrutada en su totalidad.
La cinta cuenta con unas actuaciones bastante destacables y un sólido elenco secundario. John Phillip Law tiene una larga y variada carrera como actor, siendo su participación en "Barbarella" (1968), (otra adaptación de un comic, también producida por Dino De Laurentiis y dirigida por Roger Vadim), la más recordada de su carrera. Como Diabolik, el actor supo equilibrar perfectamente su lado siniestro con su lado más seductor. De la misma forma, Law utiliza de buena manera su lenguaje corporal, dando a entender más cosas mediante su mirada o sus movimientos, que a través de sus palabras. Marissa Mell por su parte, realiza un buen trabajo personificando a la aparentemente frágil Eva, exudando sensualidad en prácticamente todas las escenas en las cuales aparece. Entre los secundarios encontramos a Adolfo Celi, más recordado por su rol de Emilio Largo en la cinta "Thunderball" (1965), como el criminal Ralph Valmont, además de contar con el comediante Terry Thomas, en el rol del ministro de finanzas, y finalmente con Michel Piccoli como el inspector Ginko, archirrival del criminal. Todos estos personajes son un verdadero aporte en los diversos acontecimientos que ocurren en la cinta, apoyando de buena forma a los protagonistas.
Todo acerca de Diabolik es estilo. Desde la excelente banda sonora obra del maestro Ennio Morricone, hasta los estupendos sets utilizados en la cinta. Mario Bava, quien estaba más acostumbrado a trabajar en sets generalmente algo claustrofóbicos en sus cintas de terror, aprovecha el hecho de contar con $400.000 dólares (el presupuesto más grande de su carrera), para mostrar su manejo utilizando locaciones exteriores, además de ofrecernos unos sets visualmente impresionantes, ideados por el director de arte, Flavio Mogherini. Está obra es una muestra del dominio que poseía Bava al momento de utilizar miniaturas u otro tipo de elementos para crear los efectos especiales de sus films, que inclusive hasta el día de hoy, no pierden su encanto. Es tanto el logro visual de la cinta, que no son pocas las películas que han tratado de imitar en este sentido a esta obra. Si bien la mayoría son malas imitaciones, otras como el film "CQ" (2001), de Roman Coppola, o el video de los Beasty Boys, "Body movin'", son sentidos homenajes a la estetica y a la esencia de la cinta
La cinta resulta bastante más interesante que su cinta hermana "Barbarella", presentando una historia mejor construida, junto con superarla en lo que a dirección se refiere. El gran mérito de Mario Bava es ofrecernos una cinta que con marcado dinamismo, que refleja perfectamente la esencia del comic. Es a tal punto el acercamiento a la obra original, que la cinta se puede dividir en tres historias prácticamente calcadas de algunos de los tomos del fumetti, demostrando el respeto del director por las historietas y por los seguidores de las mismas. Es esta la razón que ha alzado a la cinta como una de las mejores adaptaciones cinematográficas de un comic, siendo además reconocida en la actualidad como una cinta de culto y como una de las mejores realizaciones del recordado director italiano.
Dirigida por Jacques Deray; con Jean-Paul Belmondo, Alain Delon, Catherine Rouvel y otros.
La acción transcurre en Marsella en los años 30, donde dos simpáticos mafiosos de poca monta unen sus fuerzas en diversos negocios: carreras de caballos, peleas, etc, y pronto se verán trabajando para los capos de la mafia de la ciudad. Cuando deciden trabajar por su cuenta las cosas comienzan a complicarse...
Una película de gangsters que hizo historia, con un enorme éxito de taquilla en su momento, dirigida por el gran Jacques Deray y con los dos actores más populares y taquilleros de Francia, acompañada por una excelente banda de sonido a cargo de Claude Bolling. Una verdadera joya olvidada del cine que nada tiene que envidiarle a otras producciones más actuales sobre gangsters.
Más allá del género, el film habla del amor, de la amistad y de la lealtad entre amigos, si bien el énfasis no está puesto en dejar ningún tipo de mensajes ni moralinas, sino en el entretenimiento, con un cuidadísimo estilo.
El éxito fue tan grande que cuatro años después se filmó la segunda parte de la historia, "Borsalino & Co.".