Este ciclo está dedicado a aquellos géneros cinematográficos que por lo general no se ven reflejados en los ciclos de cine-debate o cine arte, como por ejemplo, el cine clásico, el cine bizarro, la ciencia ficción, el cine negro, el erótico, el de terror, el spaghetti western, el blaxploitation, el anime, el cine clase 'b' en general y otros géneros. Dentro de estos subgéneros cinematográficos pueden encontrarse verdaderas joyas cinematográficas, como así también las peores películas de la historia; pero si hay algo que todas tienen en común es su garantía de diversión. Esperamos que lo disfruten.

Los Cínecos



PROGRAMACIÓN AÑO 2014

Matrimonio A La Italiana

Jueves 5 de noviembre

Título original: "Matrimonio All'italiana" (1964)

Dirigida por Vittorio De Sica; con Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Aldo Puglisi. Basado en "Filumena Marturano" de Eduardo De Filippo.

Nápoles, durante la Segunda Guerra Mundial. Una bella joven llamada Filomena Maturano (Sofía Loren), que está sola en el mundo, trabaja en una casa de prostitución, ya que no encuentra otra manera de ganarse la vida. Allí conoce a Domenico Soriano (Marcello Mastroiani), más conocido como Don Mimi, un acomodado burgués, egoísta y machista.

El argumento es una historia universal que se ha dado desde siempre. En este caso la prostituta Filomena se enamora del príncipe azul, que aquí es Domenico, un mujeriego incurable que mantiene una relación de amor-odio con Filomena, de la que se aprovecha cuanto puede, utilizándola de criada de su madre, hasta que ella decide tenderle una trampa.

El film es un tour de force entre estos colosos que consiguen atraparnos en esta historia contada de forma ágil, con un guión delicioso, con unos secundarios magníficos, en los que la banda sonora de Armando Trovajoli resulta fascinante sumergiéndote en este nostálgico cuento.

Brillante obra de Vittorio de Sica, que destaca por tratar sin tapujos acerca de temas tabú: las relaciones ilícitas entre personas solteras, la triste y precaria situación de las mujeres que se veían obligadas a prostituirse para sobrevivir, la maternidad sin estar casada...

Sophia Loren destaca en el que sin dudas sea el mejor personaje de toda su extensa carrera, en un papel espléndido, lleno de fuerza, de vigor, de descaro, de ternura, de dureza, y sobre todo de lucha por conservar su dignidad como ser humano y como mujer. La confrontación entre ella y el también magnífico Marcello Mastroianni arranca chispas; la relación de esta pareja, marcada por los altibajos, las tormentas y la calma, el semiabandono de él (que siempre está viajando) y el anhelo de ella por que él se decida a casarse con ella y convertirla en una señora respetable...

Lo interesante del guión es cómo evolucionan los personajes, cómo el orgullo de ambos se enfrentará hasta ver quien es el que gana aunque en el fondo de todo los dos se aman ciegamente a pesar de que ninguno lo quiere demostrar.

Sophia Loren y Marcello Mastroianni crearon una de las más queridas e inolvidables parejas de la historia del cine y -si bien siempre brillaron en las más de diez películas que protagonizaron juntos- es justo señalar que este film es una obra maestra inigualable que los retrata en su máximo esplendor actoral.

Bebiendo de las fuentes del neorrealismo, la conjunción drama-comedia funcionó y el éxito fue arrollador, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos a escala internacional de la comedia italiana. Nominada al Oscar a la mejor Película Extranjera.

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¿Arde París?

Jueves 26 de noviembre

Título original: "Paris brûle-t-il?" (1966)

Dirigida por René Clément; con Jean-Paul Belmondo, Alain Delon, Orson Welles, Anthony Perkins, Kirk Douglas, Yves Montand, Simone Signoret, Jean-Louis Trintignant, Gert Fröbe, Pierre Vaneck, Glenn Ford, Jean-Pierre Cassel, Leslie Caron, Robert Stack, Michel Piccoli, Philippe Noiret, Charles Boyer y otros.
Guión: Francis Ford Coppola y Gore Vidal.
Música: Maurice Jarré.

"Esta es la historia de una hermosa ciudad, no como la conocemos hoy, sino como era en sus momentos más peligrosos y gloriosos".

París, agosto de 1944, tras cuatro años de durísima ocupación y al borde de la sublevación. Las tropas americanas y algunas francesas están a las puertas de la capital francesa dispuestas a liberarla. Pero Hitler ha ordenado a uno de sus generales que mantenga el control a toda costa... o que destruya toda la ciudad. Magnífico fresco histórico sobre la liberación de París por las fuerzas aliadas.

Con guión de Gore Vidal (el eterno rival de Truman Capote) y Francis Ford Coppola, el director de “A Pleno Sol” René Clément dirigió esta larguísima super-producción sobre la complicada liberación de París de la ocupación nazi.

Es interesante porque habla de aspectos no muy conocidos, como el disenso dentro de la propia Resistencia francesa, y además lo hace de una forma que huye de todo maniqueísmo fácil; por ejemplo, mostrando al enemigo alemán con una amplia gama de colores.

De hecho, uno de los personajes principales es el General Von Choltitz (encarnado por Gert Fröbe, el mítico "Goldfinger" de la tercera película de James Bond), un general alemán al que un desquiciado Hitler ordena la total destrucción de París, antes de tener que entregar la ciudad a las fuerzas aliadas. Este personaje se muestra algo razonable dentro de lo irracional de sus convicciones (ya que desearía la victoria alemana, pero sabiendo que no va poder ser así, tampoco desea destruir siglos de arte y de historia como le encarga el Führer).
Por otra parte, los siempre "salvadores" americanos tampoco se muestran tan preocupados por "salvar" París como por machacar al enemigo alemán.

El amplísimo reparto es impresionante; pareciera que todas las grandes estrellas se han juntado para rendirle este merecido homenaje a la heroica Resistencia francesa, a la liberación de París y a las víctimas de la guerra.

El film se basa en la obra "Is Paris Burning?", de Larry Collins y Dominique Lapierre. Se rodó en exteriores e interiores de Paris y en plató, con un elevado presupuesto. Obtuvo dos nominaciones a los Oscar (decorados y fotografía) y una a los Globo de oro (mejor música original).

La película muestra la crueldad y el carácter devastador de la guerra. Son escenas memorables la del inhumano embarque en tren con destino a Alemania de más de 2 mil partisanos, la alineación en paralelo al convoy de soldados alemanes, la petición de Himmler del "tapiz de Bayeux" (del siglo XI) para regalarlo a Hitler, la trampa mortal que la Gestapo tiende a un grupo de estudiantes, la toma de la Jefatura de la Policía,), la del Hotel Matignon y las conversaciones de Choltitz con el cónsul sueco Raoul Nordling (Orson Welles) -otro de los héroes de la película. Estos dos, Gert Fröbe y Orson Welles, junto a Pierre Vaneck (quien le da vida al Mayor Roger Callois) encarnan a los personajes más importantes del film.

La música, de Maurice Jarre, incluye un vals como tema principal, de tono épico. Acompaña la Resistencia con melodías marciales, los nazis con tonos patéticos y la Liberación con aires poéticos y triunfales. El tema central fue recogido en la canción "Paris en Colère". Interpretada por Mireille Mathieu, obtuvo gran éxito.

La fotografía, en blanco y negro, construye una narración de estilo documental, con inclusión de filmaciones de época, encuadres magistrales y movimientos de cámara espectaculares. La última secuencia es en color.

El guión combina el intimismo de las personas, emotivos movimientos populares, el realismo de la guerra y un ligero toque de humor (en una boda interrumpida). La dirección suma técnicas de cine americano ("El día más largo", 1962) con una aguda sensibilidad europea.

"¿Arde París?" es un retrato lleno de heroísmo y hermandad en uno de los momentos más decisivos de la II Guerra Mundial, una película emocionante y sobrecogedora donde la verdadera protagonista absoluta de la historia es la propia ciudad de Paris.

Duración: 175 minutos.

Esta es parte de la banda de sonido original:


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Historia De Un Detective

Jueves 1 de octubre

Título original: "Murder My Sweet" (1944)

Dirigida por Edward Dmytryk; con Dick Powell, Claire Trevor, Anne Shirley y otros. Basado en el libro "Farewell My Lovely" de Raymond Chandler.

La interpretación en el cine del mítico detective Philip Marlowe ha sido siempre objeto de curiosidad para cinéfilos y amantes del policial negro. Las grandes actuaciones de Humphrey Bogart en “The Big Sleep” o George Montgomery en “The Brasher Doubloon” son confirmaciones de la grandeza con la que este investigador ha sido plasmado en el celuloide. Pero antes que ellos, estuvo el primer intérprete de este polémico detective y fue nada menos que un desgarbado Dick Powell en la película “Murder My Sweet”. Menos duro que Bogart y más ácido que Montgomery, Powell hace de este personaje la representación más fiel en relación a las novelas literarias de su creador Raymond Chandler.

Con una moral fuerte pero ambigua (suena contradictorio pero es el rasgo característico de nuestro héroe), una romántica adicción al bourbon, y una alta resistencia al dolor físico, se nos presenta este enigmático hombre que pasa los días encerrado en su oficina y las noches en clubes nocturnos buscando gente.

Las tramas de Chandler, aquí adaptada al guión por John Paxton, son complejas y aquí nuevamente nos hace vivir en la piel del protagonista esta aventura que por momentos parece una pesadilla.
El director Edward Dymytrick conjuga esta extraña narrativa con un lenguaje visual pocas veces visto para un género donde el diálogo parece llevarse el interés narrativo y la imagen sólo está para crear atmósfera. Al contrario de esta norma, Dimytrick juega con el expresionismo lumínico como un factor determinante a la hora de decir con la cámara.

En cuanto a lo argumental del relato, Marlowe vive en esta ocasión un misterioso enigma compuesto por un triángulo familiar entre padre-hija-madrastra, con una femme fatale terrible y un par de matones que rompen el estereotipo del molde promedio. Sin embargo los elementos más extraños son un gigantón que busca a una corista perdida y un jade robado que nadie parece tener en su poder.

El resultado final de esta película produjo la admiración del mismo Chandler, que vio en Powell una interpretación perfecta del personaje. Esto es curioso porque a priori el director no podía creer que el estudio le haya encomendado el papel a este actor que parecía estar predestinado a realizar solamente comedias musicales. Lo demás es sabido; una fotografía maravillosa que honra al género, un submundo de gente inmoral y el dinero como única motivación de aquellos que quieren aparentar, ascender o simplemente mantenerse vivos en estas junglas de asfalto que fueron las ciudades del siglo XX.
(Información extraída de Otros Clásicos http://otrosclasicos.blogspot.com/2007/05/murder-my-sweet-1944.html)

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Peleador Callejero

Jueves 8 de octubre

Título original: "Hard Times" (1975)

Dirigida por Walter Hill; con Charles Bronson, James Coburn, Jill Ireland. Música: Barry De Vorzon.

Esta pequeña obra maestra del director norteamericano Walter Hill ("The Warriors", "Streets of Fire", "48 hrs") es uno de esos filmes que llegan al corazón sin golpes bajos ni ñoñerías. Todo lo contrario: la película se presenta a priori como una más de esos pasatistas divertimentos pochocleros de violencia y peleas, pero desprende una humanidad, ternura y grandeza de espíritu apabullantes.

Charles Bronson, en su papel de solitario vagabundo que se gana la vida con los puños pelados en la época de la depresión en Nueva Orleans, nos regala uno de los mejores papeles de su carrera. Su Chaney es un personaje duro y parco que refleja muchas carreteras recorridas y décadas de sinsabores sobre su curtida piel, pero Bronson, como Clint Eastwood, sabe cómo hablar con la mirada: siempre es mucho más valioso lo que dice con los ojos que con 100 palabras. Su estado físico (algo clave para una película centrada en el universo de las peleas clandestinas) sobresale en forma contundente, y en esto supera con creces al mismo Eastwood. A los 53 años el actor derrocha un auténtico poderío viril que -lejos de asemejarse a los patéticos patovicas de lámpara solar, anabólicos y gimnasios mecánicos del cine actual (recordemos el promocionado film "300" con sus heroicos protagonistas que parecían escapados de un club de strippers)- calza a la perfección con su papel.

A diferencia de otras películas donde las trompadas son vitales, aquí estas se sienten y viven con total realismo (a diferencia de películas como "Rocky" donde su artificialidad termina molestando), lo mismo que ocurre con todos los personajes, nunca caen en la caricatura sino que son pintados como reales seres humanos. Acompaña a Bronson como su pícaro pero autodestructivo manager nada menos que un impagable James Coburn, otro actor infravalorado que viene del corral de los "duros" pero que cuando tañe la cuerda de la simpatía se muestra imbatible. Juntos hacen una dupla inolvidable, aunque no hay que olvidar al gran Strother Martin como un doctor muy sui generis que cuida de las heridas del luchador y compone la tercera pata de un trío inolvidable.

Todo en esta gran película -que podríamos tipificar "para hombres" (pero no machista, que es otra cosa)- es de un nivel notable: los actores secundarios, el guión, la reconstrucción de época, la fotografía, el ritmo y la música.
"Peleador callejero" ("Hard Times" o sea Tiempos Duros en su título original) es un verdadero clásico menor del cine norteamericano de la década del setenta, y no ha perdido nada de sus valores a pesar de no contar con la ausencia total de efectos especiales o trucos computarizados. Una película de las que ya no hay...

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